EJEMPLO DE PERSEVERANCIA

Nunca es tarde: A los 75 años se recibió de Ingeniero Agrónomo

La historia de Esteban Carlos Bonanni quien finalizó sus estudios en la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Sociedad 03/06/2024 Hora: 18:20
Nunca es tarde: A los 75 años se recibió de Ingeniero Agrónomo
Nunca es tarde: A los 75 años se recibió de Ingeniero Agrónomo

El flamante ingeniero agrónomo se llama Esteban Carlos Bonanni y tiene 75 años. Luego de muchos años de trabajo y estudio, completó sus estudios en la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).

El protagonista de esta noticia trabajó el campo toda su vida. Entre sus proyectos siempre estuvo el de recibirse de ingeniero agrónomo y hoy es orgulloso matriculado número 04327 e inscripto en CIAFBA, el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la provincia de Buenos Aires.

La relación entre Esteban Carlos Bonanni y el campo comienza en el año 1955 en la zona de Guerrico, una pequeña comuna ubicada entre Pergamino y San Nicolás, sobre la Ruta 188. En esa zona se instalaron sus padres, a trabajar el campo, en la década del 50. 

Años más tarde, las oportunidades de trabajo llevaron a la familia Bonanni hasta la zona de Mar del Plata y Balcarce donde cultivaron papa. Por esos años Esteban cursó la primaria y la secundaria hasta que en cuarto año conoció a Juan Martín Lahitte, un agrónomo que había estudiado en Bahía Blanca y quien encendió en Esteban la inquietud de estudiar agronomía. 

Así fue como, promediando su quinto año de secundaria, Esteban se anotó en el curso de Ingreso en la Facultad de Agronomía de Balcarce.

El protagonista destacó que "la facultad en aquella época era diferente a la actual, era como un colegio, se pagaba, era privado porque pertenecía a la Universidad Católica. Había que aprobar y cumplir con los prácticos, si se perdían dos prácticos o se faltaba a tres clases teóricas se perdía la materia. Si perdía la materia dos veces, 'por el entonces artículo 25', te hacían rendir toda la equivalencia de todas las materias que habías dado".

“Por aquellos años se estudiaba de todo y viajábamos para ver otras producciones, y yo aprobaba todo" recuerda Esteban. Pero la vida le jugó en esos años una encrucijada. Corría el año 1972 y su padre se enferma gravemente y cuenta el flamante ingeniero: "El ya no podía trabajar y ante esa situación volví y me aboqué al campo de mi familia, y a unas hectáreas de campo alquilado. Estábamos “apretados” y tuve que dejar la facultad para hacerme cargo de la producción de papa".

 

De la papa al cereal y primer regreso a la facultad

Luego de un tiempo Esteban pudo comprar la parte de sus hermanas y quedó sólo con el campo. Durante dos décadas cultivaron papa.

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Esteban rememora: “Uno de los campos donde trabajaba estaba cerca del INTA Balcarce, cada vez que transitaba por allí miraba hacia adentro, donde está la Facultad, sentía que había dejado algo que era parte de mi historia. Recuerdo que mi padre me transmitió la consigna de “hacer las cosas bien”, y eso para mí también implica terminar lo que uno empieza”, cuenta.

Y fue por esos años que decidió dejar la papa para volcarse a producir cereal. No fue fácil y cambiar las rutinas, pero luego de un tiempo Esteban reacomodó la producción y notó que “le sobraba tiempo”. Así fue como un día, en el año 1986 se llegó hasta la Facultad, que estaba a cargo en ese entonces por un ex compañero suyo: José Luis Pérez quien luego fuera intendente de Balcarce. 

Como era de esperar los planes de estudio habían cambiado y con él las materias y contenidos, pero lo que no cambió en absoluto fue la perseverancia de Esteban quien retomó los estudios con una meta: aprobar las 12 materias anuales que le faltaban y las optativas para finalmente recibirse de ingeniero agrónomo.

“Mi segunda etapa en la Facultad fue muy linda: viajaba a Balcarce y me integré con un grupo de muchachos que me ayudaron a estudiar y con quienes compartimos muchos momentos inolvidables. Incluso me encontré con docentes que habían sido mis compañeros en la década del 60”.

Esteban termina de cursar y rinde todas las materias en 1988 con 40 años. “Terminé con mucho sacrificio, vivía solo y me ponía la carpeta debajo de la sábana a la noche, y si me despertaba y tenía dudas, iba repasando. Finalmente terminó de cursar pero le faltaba la tesis.

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36 años después…

Otros proyectos, nuevos planes, nuevas urgencias, la muerte de su madre sucedida en 1999 y hasta una nueva relación familiar hicieron que Esteban postergara la tesis por muchos años.

“El tiempo se fue pasando y a mí me quedó un gran cargo de conciencia por no cerrar esa etapa. La muerte de mi madre me dejó la culpa de no haber podido cumplir con su anhelo de verme recibido”.

“Luego de la pandemia, un amigo de mi hijo me dice: mira que están terminando muchos que habían abandonado y que hay opcionales. Y así fue que 36 años después volví a la Facultad para averiguar si podía terminar. Para mi sorpresa el plan lo permitía, pero nuevamente tenía que cursar algo nuevo, en este caso Inglés y en la era de la tecnología, me costó mucho pasar de aquel microscopio a las pantallas”, confiesa.

El segundo paso fue encontrar un tutor de Tesis y el tema: finalmente realizó la tesis con un trabajo sobre cultivo de papa ecológica, sin químicos, sin riego artificial.  Finalmente Esteban se recibió de Ingeniero Agrónomo en el año 2024 a sus 75 años. De su acto de colación participaron algunos de sus hijos, su nueva esposa y su nieto.

“Mi primera acción como Ingeniero Agrónomo fue matricularme. La matrícula era el cierre a esta larga historia y además implica apoyar el trabajo que se viene haciendo para jerarquizar la profesión y trabajar sobre las nuevas generaciones. Tengo el título, pero aún no lo enmarqué, ya lo voy a hacer” culmina.

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