Ola de violencia sacude a escuelas bonaerenses: armas, amenazas y agresiones que encienden las alarmas
Una serie de preocupantes incidentes han sacudido a escuelas de la provincia de Buenos Aires en las últimas semanas, poniendo de manifiesto un aumento de la violencia que involucra a los estudiantes. Los casos, registrados en diversas localidades, comparten un denominador común: la presencia de armas, amenazas y agresiones dentro y fuera de los establecimientos educativos.
En el mes de abril se han encendido las alarmas ante la sucesión de hechos que incluyen a alumnos portando armas, la planificación de supuestas matanzas al estilo estadounidense y amenazas de muerte contra compañeros.
El 2 de abril, en San Isidro, un adolescente de 15 años fue apuñalado por un compañero de 14 a la salida de la Escuela de Educación Secundaria N°5 Bartolomé Mitre. La gravedad de la herida, un puntazo en el pulmón, requirió su traslado al Hospital Central de San Isidro. La investigación inicial sugiere que el ataque podría estar relacionado con el hecho de que la víctima era "nuevo" en la escuela.
En Ensenada, otro episodio violento tuvo lugar cuando un estudiante de cuarto año agredió con un cuchillo a dos hermanos, uno de 12 y otra de 16 años, en la Escuela Secundaria N° 4.
Escalofriantes detalles surgieron en Escobar, donde estudiantes de la Escuela Provincial Media N°4 de Ingeniero Maschwitz planearon una supuesta matanza, creando un grupo con el perturbador nombre de "Tiroteo Escolar". Los mensajes difundidos por este grupo revelaban una intención de violencia extrema: "Después de que matemos a los demás hacemos un recorrido por la escuela para ver si quedó alguien con vida".
La violencia se extendió a Olavarría y Mar del Plata, donde se registraron incidentes con armas. En Olavarría, un estudiante llevó un arma descargada a la escuela, lo que activó el protocolo de seguridad. En Mar del Plata, un joven de 16 años fue aprehendido por llevar un arma a la Escuela Nº 58 y posteriormente amenazó de muerte a otros estudiantes a través de mensajes: "Los voy a matar. Uno por uno". Estos hechos provocaron la suspensión de las clases por parte de las autoridades locales.
Carta Abierta del ministro de Educación bonaerense, Alberto Sileoni
Ante la gravedad de la situación, la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires (DGCyE) emitió ayer una carta abierta a la comunidad educativa, expresando su preocupación por los "hechos de violencia social" que involucran a adolescentes y niños, y que tienen a las escuelas como escenario.
La cartera educativa, a cargo de Alberto Sileoni, aseguró que "el sistema educativo no es indiferente ante estos sucesos" y propuso una "pausa" para analizar las complejas problemáticas que afectan a la sociedad, las familias y la construcción de vínculos entre los jóvenes.
La carta destacó "el valor y potencia" del rol del Estado en la promoción de la convivencia social y reafirmó "la confianza en las personas" que trabajan en las escuelas, reconociendo que a menudo son quienes primero detectan las dificultades que enfrentan los estudiantes en sus relaciones familiares y con sus pares.
"La escuela no es una institución neutral con relación a las situaciones de agresión, violencia y desvínculo que hoy afectan a muchos de nuestros niñas, niños, jóvenes, docentes, trabajadores auxiliares y familias. Reafirmamos su compromiso en la tarea de escuchar y poner palabras allí donde hay desconfianza y agresión entre pares o con cualquier miembro de la comunidad educativa", señaló el escrito.
La DGCyE enfatizó que "no creemos en los caminos del mero punitivismo, ya que castigar no es la única forma de educar", pero también se comprometió a "redoblar los esfuerzos para garantizar las medidas de resguardo y reparación, cuando las y los docentes y auxiliares sean víctimas de actos de violencia".
La misiva puso énfasis en la necesidad de que las personas adultas “actúen con la responsabilidad” que las situaciones de violencia entre niños y jóvenes ameritan, ya que existe un “reiterado simplismo” en el análisis de estos conflictos. Asimismo, reflexionó acerca de “la degradación” que hay en “la conversación pública en la sociedad argentina”, en un contexto de agresividad y hostilidad, que impacta en las instituciones y los lazos sociales.
La carta pidió también responsabilidad a los protagonistas de estos desencuentros y peleas. “También nos dirigimos a las y los estudiantes que observan estas escenas sin intervenir y les pedimos que abandonen el rol de meros espectadores, que se comprometan para que estos hechos no ocurran nunca más. No puede ni debe haber pasividad, ni estudiantes que filmen escenas de violencia, mientras sus propias compañeras y compañeros participan de ellas”, precisó el comunicado de la cartera educativa bonaerense.
Para cerrar, el texto citó al educador brasileño Paulo Freire, quien sostuvo que “la paz se crea y se construye con la edificación incesante de la justicia”. En esa línea, la cartera educativa bonaerense indicó: “La escuela es una institución diseñada para la paz, el encuentro y el respeto. Allí deben ser cuidados sus estudiantes, sus docentes, y auxiliares, quienes también son agredidos con inusual frecuencia”.
SudOeste B.A con información de DIB y La Noticia 1





