Sudoeste bonaerense en alerta: Intendencias con sueldos recortados y aguinaldos en vilo
Varios jefes comunales enfrentan una situación crítica: reducción de salarios, congelamientos y el aguinaldo de mitad de año en duda. La caída en la recaudación y la baja en la coparticipación ponen en jaque las finanzas municipales.
Crece la tensión en los distritos del sur bonaerense. En municipios como Saavedra, Coronel Suárez, Guaminí y Coronel Rosales, los intendentes advierten que no tienen margen para pagar los sueldos como antes y que el aguinaldo se volvió una incógnita. La caída de la coparticipación provincial y una recaudación en picada dejaron al descubierto una fragilidad que venía gestándose hace tiempo. En ese contexto, los recortes y los congelamientos salariales provocaron una reacción sindical que ya se traduce en paros, quites de colaboración y movilizaciones.
El caso más extremo es Saavedra, donde el intendente Matías Nebot (vecinalista, ex UCR) intentó aplicar un recorte del 13% en los sueldos municipales, aunque no prosperó. “El recorte del 13% era un aporte voluntario en dos veces. Lo aceptaron al principio, pero después lo rechazaron, así que no me quedó otra que bajar la carga horaria. Con eso ahorro $220 millones al mes y así pudimos pagar los sueldos”, explicó Nebot, que ahora busca desesperadamente un ATP provincial de $500 millones para cubrir los aguinaldos. El jefe comunal también aseguró tener diálogo con el Ministerio de Economía nacional y buena relación con Sergio Massa y Sebastián Galmarini, director del Banco Provincia.
Nebot culpa a la gestión anterior y al derrumbe de ingresos: “La masa salarial es de $1800 millones, pero recibo $1350 millones de coparticipación. Hasta el mes pasado, tuvimos $700 millones menos. El déficit arranca en 2019”. El gremio no tardó en responder. Yanina Cerdeira, secretaria de Finanzas del Sindicato de Trabajadores Municipales de Saavedra, denunció que con la reducción horaria “nos bajaron el sueldo un 17%”. La planta permanente cuenta con 530 empleados y un salario promedio de $900.000, que ahora, con menos horas, se resintió fuertemente. “Están girando en descubierto para pagar sueldos”, reclamó la dirigente gremial, que también acusó al intendente de intentar cubrir con cooperativistas las tareas de recolección durante las medidas de fuerza.
En Coronel Suárez, el panorama no es mucho mejor. El intendente Ricardo Moccero (Unión por la Patria, alineado con el gobernador Axel Kicillof) ya avisó que “pagar el aguinaldo en cuotas es una posibilidad”. También se evalúa pedir un adelanto de coparticipación. “Abrimos una moratoria, pero el Concejo Deliberante, con votos de La Cámpora, La Libertad Avanza y Cambiemos, no nos aprobó el aumento de tasas ni el presupuesto. Tenemos $1000 millones menos de coparticipación”, lamentó Moccero. Su municipio tiene 1400 empleados y destina el 70% del presupuesto a salarios. Para paliar la situación, bajaron las horas de trabajo de 40 a 32,5 semanales y otorgaron $100.000 mensuales extra para quienes menos ganan.
Los trabajadores, sin embargo, están en alerta. María José Lacoste, dirigente del gremio municipal y concejala por Unión por la Patria, señaló que “este año no hubo aumento al básico, que está en $427.000 para un ingresante”. Aunque el Ejecutivo aún no planteó formalmente pagar el aguinaldo en partes, sí admitió dificultades para recomponer salarios. “Este miércoles habrá reunión con propuesta de recomposición”, adelantó Lacoste.
En Guaminí, el intendente José Augusto Nobre Ferreira, también del oficialismo provincial, congeló los sueldos del personal jerárquico. El secretario general del gremio local, Luis Haedo, relativizó el conflicto: “Tuvimos un aumento del 12,5% en el año, por encima de la inflación. Venimos cobrando al día y el aguinaldo saldría alrededor del 20. Hay atrasos en horas extras, pero se van a poner al día”. El distrito tiene unos 900 trabajadores municipales.
En Coronel Rosales, el jefe comunal Rodrigo Aristimuño (UP) no aplicó recortes, pero reconoció que el panorama no es alentador. “El salario para nosotros no es una variable de ajuste, pero el futuro es preocupante y la fecha del aguinaldo está muy cerca”, declaró. Aunque evitó hablar de medidas concretas, la incertidumbre ya es parte del escenario.
Desde la provincia, el ministro de Gobierno Carlos Bianco admitió que los pedidos de ayuda se multiplican. “Muchos municipios están complicados porque cayó la recaudación propia y la coparticipación. Estamos viendo cómo ayudarlos”, señaló, sin confirmar si habrá asistencia concreta. En paralelo, los gremios municipales redoblan la presión y la conflictividad se expande.
Mientras los intendentes del interior bonaerense se debaten entre ajustar por salarios o salir a pedir auxilio financiero, en La Plata las carpetas con solicitudes de ATPs y adelantos de coparticipación empiezan a amontonarse en los despachos del equipo de Axel Kicillof. El cronograma de aguinaldos, que debería activarse en las próximas semanas, será la próxima prueba de fuego para las finanzas municipales.
(Data Clave)





