El Gobierno de Milei disuelve el ENRE y el ENARGAS para crear un único ente regulador
Mediante el Decreto 452/2025 establecen la fusión de los entes energéticos y fijaron un plazo de 180 días para la puesta en marcha del nuevo organismo.
En una movida de alto impacto en el sector energético, el gobierno del presidente Javier Milei oficializó este lunes la disolución del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) y del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), para dar paso a la creación de un único organismo que unificará la regulación de ambos mercados. La medida se concretó a través de la firma de los Decretos 450 y 452/2025, publicados en el Boletín Oficial, y se enmarca en las facultades conferidas por la Ley 27.742.
Los decretos, firmados por el presidente Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo, introducen cambios a las leyes 15.336 y 24.065, pilares del marco regulatorio energético. El objetivo principal, según fuentes oficiales, es "fortalecer la competencia, liberalizar la contratación entre privados, asegurar las inversiones necesarias y garantizar la libre elección de proveedor por parte de los usuarios". Además, la nueva normativa establece la obligación de los distribuidores de contratar en el mercado a término y transparentar las tarifas en función de los costos reales, buscando una mayor eficiencia.
Nace el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad
Como eje central de esta reforma, el Decreto 452/2025 dispone la creación del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad. Este nuevo organismo, que asumirá plenamente las funciones de los disueltos ENARGAS y ENRE en un plazo máximo de 180 días, se caracterizará por su autarquía, independencia funcional y presupuestaria.
Entre sus principales atribuciones, el nuevo ente tendrá a cargo la fiscalización del cumplimiento normativo del sector, el asesoramiento al Poder Ejecutivo Nacional, la formulación de presupuestos y la aplicación de sanciones correspondientes ante irregularidades. Su directorio estará compuesto por cinco miembros, quienes serán designados por el Poder Ejecutivo y requerirán un aval parlamentario, aunque de carácter no vinculante.
La Secretaría de Energía será la encargada de conducir el proceso de transición, garantizando la continuidad operativa de los entes actuales hasta su completa fusión y el traslado ordenado del personal y el patrimonio al flamante organismo regulador.
Desde el Poder Ejecutivo, se destacó que esta reestructuración responde a criterios de simplificación administrativa, una mayor atracción de inversiones al sector y el alineamiento con estándares internacionales, elementos considerados clave para mejorar la inserción de Argentina en el comercio global de energía.





