Seguridad es mucho más que patrulleros
Por Rubén Ceminari
Hoy, el debate académico mundial aborda la seguridad desde una visión multidimensional. El foco ya no está solo en el delito, sino en cómo los ciudadanos de cada país acceden al listado de los 58 derechos humanos fundamentales. Muchos de ellos implican alcanzar bienes y servicios esenciales: trabajo digno, vivienda, agua potable, energía eléctrica, techo, salud preventiva y de emergencia, educación en todos los niveles, haberes jubilatorios dignos y libertad de expresión, entre otros.
En paralelo, organismos como la ONU y la OEA miden el accionar de los gobiernos con base en 45 ítems básicos que van desde la independencia de los poderes del Estado y el cumplimiento efectivo de las leyes, hasta la existencia de normativas contra el blanqueo de capitales y la transparencia en el financiamiento de las campañas políticas. Donde esto no se cumple, florecen la corrupción —como en Argentina— y la delincuencia organizada —como en México—, a veces ligada incluso al terrorismo, como sucedió en Colombia.
En distintos lugares del mundo, estas bandas de crimen organizado, suelen ocupar territorios donde son " patrones" al estilo de lo que fue Pablo Escobar en Colombia: dan "trabajo", "protección", hasta "justicia", además de violentar a la sociedad en su conjunto.
El narcotrafico, la trata de personas, el tráfico de armas, los ciberdelitos, la explotación ilegal y trafico de minerales, son sus principales actividades, muchas veces asociadas a la corrupción de determinados sectores de gobernantes, políticos y fuerzas de seguridad.
En nuestro país, aunque en una escala menor que en otros paises latinoamericanos, también operan estas organizaciones: carteles de narcos extranjeros, mafia china, mafia rusa, etc., más carteles propios como lo que vemos actuar en Santa Fe.
Frente a este panorama, los especialistas en la materia sugieren como principal herramienta contra el delito organizado un profundo "cambio cultural". Este cambio implica que la ciudadanía recupere la confianza en sus instituciones, tanto públicas como privadas, y en las personas que las integran. Para ello, es fundamental una fuerte presencia ciudadana en el control y las decisiones del Estado a través de auditorías, así como una gran coordinación entre los niveles estatales (Nación, Provincia y Municipio) para atender y garantizar los derechos básicos. A su vez, se requiere una ciudadanía con la actitud de cumplir y hacer cumplir las leyes.
Este enfoque choca de frente con la realidad argentina. ¿Hasta cuándo es sostenible enfriar toda la economía para acumular reservas a costa de limar la calidad de vida de la gente? Las consecuencias son visibles a diario: el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones cae mes a mes, el empleo se contrae, la actividad económica se desploma, la cobertura de salud es cada día más deficiente y la obra pública (viviendas, redes de agua y gas, rutas) está paralizada. Al mismo tiempo, el Estado abandona roles de su responsabilidad, eliminando o achicando organismos clave como el INTA, el INTI, el CONICET, las residencias médicas, ANSES o PAMI.
Aquí es donde la visión multidimensional cobra pleno sentido. La seguridad no pasa solo por evitar el delito en las calles o cuidar las fronteras —áreas donde el Gobierno parece no tener reparos en gastar para rearmar a las fuerzas armadas y de seguridad—. La verdadera seguridad consiste, además, en garantizar y cuidar los derechos de todos los ciudadanos.
Sería un gesto valioso que el Presidente y su gabinete demostraran mayor equidad y otorgaran el aumento mínimo a los jubilados que ya fue aprobado por el Congreso, incluyendo también al área de discapacidad. Sería una señal importante de que se gobierna para la gente y no solo para la macroeconomía. Si desde el Gobierno no se pone una mirada sobre lo social, las consecuencias serán muy serias.
* Rubén Ceminari es Médico Veterinario, docente y productor agropecuario. Fanático de la familia, la historia y de viajar. Además escribe sobre diversos temas de interés en su blog personal sites.google.com/rubenchichitoceminari




