En honor a un duelo histórico, hoy se celebra el Día del Payador
Cada 23 de julio, el calendario cultural de Argentina y Uruguay rinde homenaje a una de las expresiones más genuinas del arte popular: la payada.
Hoy se celebra el Día del Payador, una jornada dedicada a honrar la figura del poeta y cantor que improvisa versos al son de su guitarra. La efeméride tiene su origen en el 23 de julio de 1884, día en que se produjo el legendario contrapunto entre el payador argentino Gabino Ezeiza y su par uruguayo, Juan de Nava. El desafío, que tuvo lugar en la ciudad de Montevideo, no era solo una competencia de talento, sino una suerte de duelo simbólico entre las tradiciones de ambos países.
Gabino Ezeiza, nacido en 1858 en el barrio porteño de San Telmo, se había ganado un lugar de respeto por su habilidad, velocidad y claridad en la rima. En aquel desafío en la capital uruguaya, el "contrapunto" se extendió durante horas, demostrando la agilidad mental y el ingenio de ambos contendientes. La leyenda cuenta que Ezeiza, con su famoso "pie forzado" ("el águila vuela, el cóndor es su igual, pero el buitre carroñero no tiene rival"), logró un triunfo memorable que lo consagró como un verdadero maestro del género.
Más allá de la victoria, el legado de Gabino Ezeiza fue determinante para el desarrollo de la payada. Se le atribuye la introducción del "cielo", un tipo de melodía que permitía la entrada a la "payada de contrapunto", estilo que perfeccionó y popularizó. Su figura trascendió la música para convertirse en un emblema de la cultura popular, un símbolo del arte de improvisar con ingenio y pasión.
La fecha, oficializada en 1996, busca recordar la valentía, el talento y la picardía de Ezeiza, al mismo tiempo que celebra a todos los hombres y mujeres que, con su arte, mantienen viva esta tradición. El Día del Payador es, en esencia, un reconocimiento a la poesía oral, al folclore y a la herencia cultural que sigue resonando en las guitarras de la región.




