TGS, único oferente para el segundo tramo del Gasoducto Perito Moreno
La empresa perteneciente al grupo económico de Pampa Energía fue el único oferente para la construcción de una nueva etapa de ampliación de capacidad del ex Gasoducto Néstor Kirchner, que busca incrementar significativamente el transporte de gas desde Vaca Muerta.
La licitación impulsada por la estatal Enarsa para el proyecto "Incremento de la Capacidad de Transporte de Gas Natural en la Ruta Tratayén - Litoral Argentino" recibió una única propuesta formal, la de Transportadora de Gas del Sur (TGS), empresa controlada por el Grupo Pampa Energía de Marcelo Mindlin junto a la familia Sielecki; posicionándose así como el actor central en la reconfiguración del mapa energético argentino.
Esta adjudicación, sin competencia en la licitación, se suma a una serie de decisiones por parte del gobierno de Javier Milei que profundizan la concentración de activos energéticos en pocas manos.
El proyecto, denominado "Incremento de la Capacidad de Transporte de Gas Natural en la Ruta Tratayén - Litoral Argentino", está estimado en 700 millones de dólares.
La iniciativa incluye la ampliación del gasoducto entre Tratayén (Neuquén) y Salliqueló (Buenos Aires), así como trabajos en cuatro plantas compresoras. El objetivo es sumar 14 millones de metros cúbicos diarios a los 26 millones que actualmente se transportan, alcanzando una capacidad total de 35 millones de metros cúbicos.
Desde TGS, se destacó que la propuesta se basa en el "máximo aprovechamiento de la infraestructura de transporte existente, de alta eficiencia en términos de monto invertido por metro cúbico transportado, lo que se traduce en un menor costo para el usuario final, además de los menores plazos constructivos". La empresa también puso en valor los activos prexistentes del gasoducto, financiados y construidos por el Estado durante la gestión anterior con parte de lo recaudado por el impuesto a las grandes fortunas.

Controversia por la modalidad y antecedentes
Lo llamativo de esta adjudicación es que ocurre en un contexto de un proceso de licitación con un único oferente y se suma a una serie de concesiones directas que el gobierno de Javier Milei ha impulsado en las últimas semanas, beneficiando a otros magnates como el aceitero Roberto Urquía o el inglés Joe Lewis.
La situación genera cuestionamientos al recordar que en 2022, la empresa TGS de Marcelo Mildin había sido descalificada para construir la planta compresora de Mercedes, un componente clave del mismo gasoducto, por no cumplir con un requisito básico de "capacidad de contratación", que refiere al volumen económico que una empresa puede ejecutar según su respaldo técnico y financiero. "Ahora Milei le concedió toda la obra, sin licitación", se remarca desde sectores críticos.
La reconstrucción de una cadena energética integral
La ampliación del gasoducto es solo una pieza en el ambicioso proyecto de integración vertical que Mindlin viene trabajando desde hace años y que se acelera bajo la actual administración. A esta adjudicación, se suma otra noticia estratégica para el empresario: la prórroga por 20 años, también de manera directa, de la concesión de la red troncal de ductos que transporta el gas desde Vaca Muerta al resto del país. Un ex directivo de Enarsa expresó su sorpresa, señalando que "previo a la Ley Bases, el período [de concesión] no podía superar los diez años".
Por si fuera poco, el Estado anunció la puesta en venta de su participación en Transener, la empresa que constituye la columna vertebral del sistema eléctrico nacional. Con casi el 50% de participación estatal valuada en apenas 150 millones de dólares (un precio que, según analistas, en otras latitudes no alcanza ni para una torre de alta tensión), y con Mindlin ya poseyendo poco más del 26%, la operación lo dejaría al frente de una compañía que transporta más del 85% de la electricidad del país.
Con estas movidas, Marcelo Mindlin se encamina a ser el primer jugador en reconstruir, bajo su control privado, una cadena energética desarticulada desde las privatizaciones de los años noventa: desde la producción de gas, pasando por el transporte de la molécula, su conversión en electricidad y la transmisión eléctrica hasta los enclaves de distribución; es decir el circuito completo. En los pasillos del sector ya se le compara con una "nueva Segba", aquella empresa estatal que alguna vez controló todo el ciclo eléctrico antes de ser desguazada por el menemismo. Lo que entonces se privatizó para fomentar la competencia, hoy se encamina a concentrarse nuevamente, pero en manos de un empresario privado.
Beneficios proyectados y detalles de la ampliación
La iniciativa de TGS, que fue una propuesta privada presentada en 2024 y aceptada como base para la convocatoria, contempla una serie de obras orientadas a incrementar la capacidad de transporte y reducir importaciones de gas natural licuado (GNL) y gasoil, especialmente en los picos de demanda invernal. Según la empresa, esta sustitución podría darse en aproximadamente 100 días al año.
Desde el punto de vista fiscal, la obra, una vez operativa, permitiría "significativos beneficios en la balanza comercial por más de u$s 700 millones al año y en términos de ahorros fiscales de u$s 500 millones al año, todo ello por sustitución de importaciones", señala el documento base de la iniciativa. El esquema de financiamiento se apoyará en mecanismos como la reserva de capacidad y contratos de prepago por parte de los futuros usuarios del servicio.
La primera etapa de la obra en el Gasoducto Perito Moreno implica la instalación de tres nuevas plantas compresoras que, en conjunto, aportarán una potencia de 90.000 HP al sistema. Además, se proyectan obras en el sistema regulado que incluyen la construcción de loops de cañerías y la incorporación de 15.000 HP adicionales en el Gasoducto Neuba II, más tareas de adecuación para elevar su presión máxima de operación.
Una vez finalizada, la capacidad de transporte de gas en ese tramo pasará de los 21 MMm3/d actuales a 35 MMm3/d, un aumento del 66%. En paralelo, TGS prevé una inversión adicional de 200 millones de dólares destinada a fortalecer el sistema regulado, permitiendo que el gas incremental llegue a Salliqueló y se despache hacia el área metropolitana de Buenos Aires (GBA) y el Litoral.
Con información de La Política Online y DinamicArg





