Tras el salto del dólar, las empresas anuncian remarcaciones de precios de hasta 9% en supermercados
Supermercados de todo el país ya están recibiendo nuevas listas de precios con remarcaciones que van del 3% al 9% en una amplia gama de rubros.
La reciente volatilidad del tipo de cambio, que se incrementó un 13% en julio, ha desatado una nueva ola de remarcaciones en los precios de los productos de consumo masivo. Desde este lunes 4 de agosto, los supermercados han comenzado a recibir listas de precios actualizadas con subas que oscilan entre el 3% y el 9% en diversos rubros, un movimiento que los analistas anticipan que tendrá impacto directo en la inflación de agosto.
La escalada del dólar oficial, que en las últimas semanas alcanzó los $1.375 para la venta, fue impulsada por la política monetaria del Banco Central de la República Argentina, que retiró las LeFI del mercado y generó una elevada volatilidad. Este salto cambiario puso presión sobre la industria, que ya ha comenzado a enviar las nuevas listas de precios a los comercios, según confirmó la Coordinadora de Productores de Alimentos (COPAL).
El impacto de las remarcaciones es generalizado, con incrementos de precios anunciados por las principales empresas del sector. Arcor, por ejemplo, incrementará sus precios entre 3% y 5%. Por su parte, la multinacional Mondelez aplicará subas de entre 7% y 9%, y Unilever aumentará sus valores en un 8%. Otras compañías también se sumaron a la tendencia: Softys, fabricante de papeles y pañales, anunció un alza del 7%, mientras que las aceiteras Aceitera General Deheza y Cañuelas subirán sus precios en un 5%. Danone y Mastellone (La Serenísima) aplicaron aumentos más moderados, del 3,5% y 4% respectivamente. Además, se esperan incrementos de hasta 8% en cigarrillos y en otros productos como harinas y panificados en los comercios de barrio.

Consumo vs. costos
El alza del dólar tiene un impacto directo en los productos importados y en aquellos con precios internacionales, como la carne y la soja, además de generar un impacto indirecto en los costos de producción, como la chapa y el cartón, que las industrias trasladan a los comerciantes. Los fabricantes se defienden explicando que el alza responde a un "desfasaje" entre el incremento del dólar –que subió 26,5% desde abril– y la inflación acumulada en el mismo período, que se estima en un 10%.
El gobierno, en tanto, apuesta a que la fuerte caída del consumo contenga los aumentos de precios. El presidente Javier Milei, a través de sus redes sociales, replicó el posteo de un seguidor que afirmaba que las cámaras de supermercados estaban "rechazando los aumentos de las listas" de los proveedores. Sin embargo, en algunas cadenas se decidió aceptar los aumentos y negociar con los fabricantes para que los incrementos finales sean menores al 5%.
Proyecciones económicas y herramientas gubernamentales
Economistas consultados coinciden en que la suba del dólar se trasladará a los precios y acelerará la inflación de agosto. Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), señaló que existen dos fuerzas opuestas: "el tipo de cambio empujando de abajo hacia arriba" y "una caída fenomenal del consumo".
Por su parte, el economista Orlando Ferreres anticipó que la inflación de julio cerraría en 1,8% pero que para agosto podría alcanzar el 3% debido a las correcciones del tipo de cambio.
En este contexto, el Ministerio de Economía busca aplacar la remarcación a través de distintas herramientas. Una de ellas fue la simplificación de trámites de importación de productos alimenticios e insumos industriales a través de las resoluciones generales 5730/25 y 5731/25, con el objetivo de presionar los precios a la baja. Asimismo, se espera que el gobierno intensifique la presión sobre las empresas formadoras de precios para que no suban los valores o lo hagan de manera moderada, ya sea a través de la vía discreta o la pública, tal como se evidenció con el posteo de Milei.





