¿Por qué celebramos el Día del Niño?
El Día del Niño tiene su origen en la década de 1950, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó que cada país estableciera un Día Universal del Niño para promover el bienestar de la infancia.
El objetivo de ese día es reconocer y promover los derechos de los niños, así como resaltar la importancia de su bienestar y desarrollo. Cada niño nace con el derecho a un inicio saludable en la vida, una educación, una infancia segura y a todas las oportunidades básicas que se traducen en una edad adulta productiva y próspera.
En Argentina, recién en 1958, se oficializó esta fecha gracias a la iniciativa de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. Se celebra el tercer domingo de agosto y está dedicada a festejar a los niños con actividades recreativas, espectáculos y regalos. La fecha tiene como propósito no solo entretener a los más chicos, sino también reafirmar el compromiso de la sociedad para con todos aquellos niños y niñas que buscan un futuro mejor.

¿Cuándo lo celebran otros países?
El 20 de noviembre, se celebra el Día Universal del Niño en el que se recuerdan los aniversarios de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos del Niño en 1959 y la aprobación de la Convención de los Derechos del Niño en 1989. Sin embargo, cada país seleccionó una fecha de acuerdo a su propio calendario. En México, por ejemplo, se celebra el 30 de abril, y en España, 20 de noviembre. En Japón, se celebra el 5 de mayo, pero tradicionalmente se los honraba en dos festivales distintos, Tango no Sekku (Día de los Niños) y Hinamatsuri (Día de las Niñas). En China se celebra el 1 de junio; en Turquía, el 23 de abril, y en algunos países, como Suecia y Finlandia, el Día del Niño se celebra con una fiesta nacional.

En 2024, nuestro país festejará a los más pequeños el domingo 18 de agosto. Familias, jardines, colegios, clubes y entidades públicas y privadas se unirán para organizar eventos y encuentros especiales que refuercen la importancia de la niñez, fortaleciendo los lazos familiares y sociales.
Más allá de los regalos o las actividades recreativas, este día es una oportunidad para recordar que los derechos de los niños son una responsabilidad compartida y que, al celebrarlos, se reconoce su importancia en el presente y su papel fundamental en el futuro de nuestro país.




