Críticas del campo: el beneficio de las Retenciones Cero se agotó en 72 horas y dejó afuera a la mayoría de los productores
El sector agropecuario cuestionó la "velocidad inusitada" con que se alcanzó el cupo de US$7.000 millones de exportaciones con retenciones 0%, señalando que el beneficio se concentró en grandes exportadores y no llegó al productor primario.
El regreso del esquema original de retenciones, tras agotarse el cupo de US$7.000 millones en Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE), generó fuertes críticas en el ruralismo. Las entidades de productores cuestionaron la mecánica y la rapidez con que se completó el tope en apenas 72 horas, asegurando que el beneficio impositivo quedó mayormente fuera del alcance de los agricultores.
Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), calificó de "inédita" la velocidad de registración, sobre todo en la última jornada, donde se anotaron US$4.000 millones en menos de tres horas. "Lo que llama la atención es la velocidad con que se juntó [el dinero]. No el monto en sí, porque se iba a juntar seguro porque los granos estaban", expresó Pino al medio La Nación.
El dirigente de la SRA instó a la transparencia y a evaluar quiénes fueron los beneficiarios reales. "Queremos saber adónde fue y a cuánto vendieron", dijo, sugiriendo la necesidad de analizar los registros del Siogranos para identificar a los productores que lograron comercializar sin retenciones.

Nicolás Pino manifestó la preocupación del productor al ver que el beneficio de las Retenciones Cero duró muy poco, dejando a muchos afuera. "Realmente el ánimo nos duró poquito", lamentó.
Beneficio para "unos pocos" y llamado a retener la mercadería
Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), su secretario Pablo Ginestet, afirmó que el desenlace era previsible. "Iba a terminar siendo un negocio para unos pocos que un beneficio fiscal para los productores, como se trató de vender", enfatizó, recordando que mecanismos similares ya generaron "cuellos de botella" en el pasado. Ginestet estimó que el Estado dejará de recaudar entre US1.500yUS1.700 millones, un monto que, según él, debería haber ido a los bolsillos del productor.
La Sociedad Rural de Rosario emitió un comunicado en la misma línea, indicando que el cupo "se agotó en muy pocas horas, concentrándose en manos de un grupo reducido de grandes exportadores. La enorme mayoría de los productores primarios y medianos quedó al margen de este beneficio".
Ginestet advirtió que, dado que gran parte de la mercadería anotada en las DJVE todavía no está en manos de los exportadores, los productores tienen una ventaja. La recomendación de Carbap es clara: "Que el productor trate de retener la mercadería hasta que el mercado empiece a pagar lo más parecido a ese negocio sin retenciones", cercano al valor FOB (entre 370 y 380 dólares), para evitar que la ganancia "extraordinaria" quede solo en el sector exportador.
La urgencia de la política a largo plazo
El cupo de US7.000 millones era inferior a la mercadería que, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), aún resta vender al exterior para cumplir con el programa exportador (valuado en unos US9.770 millones).
Los analistas del sector recordaron que la medida beneficia principalmente a las grandes empresas agroexportadoras, que son las que registran las DJVE. Gran parte de la cosecha ya se encontraba acopiada en silos de operadores y pools, mientras que el productor primario, el primer eslabón, fue el más perjudicado por la corta ventana de oportunidad.
Las entidades rurales instaron al Gobierno a mantener el diálogo para que el trabajo con retenciones cero, "que el sector vio con buenos ojos", pueda "efectivizarse lo antes posible para siempre" y con criterios de equidad para toda la cadena productiva.
Con información de La Nación







