INFORME CEPA

El Vino en recesión: La vitivinicultura argentina navega una compleja coyuntura económica

El complejo vitivinícola argentino atraviesa un período de desaceleración y desafíos significativos, con indicadores clave que reflejan el impacto del contexto económico nacional. Un informe reciente destaca que, si bien existen problemas estructurales, la profunda contracción reciente del sector está estrechamente ligada a las variables macroeconómicas actuales.

Agro 24/10/2025 Hora: 12:54
El Vino en recesión: La vitivinicultura argentina navega una compleja coyuntura económica
El Vino en recesión: La vitivinicultura argentina navega una compleja coyuntura económica

El mercado interno, históricamente el principal motor del sector, exhibió una fuerte contracción. En agosto de 2025, el volumen total de vino despachado al mercado cayó un 17,1% interanual, llevando el consumo per cápita a un retroceso del 18,3%.

El informe de CEPA (Centro de Economía Política Argentina) subraya que esta caída refleja el impacto directo del ajuste fiscal, la megadevaluación y la marcada pérdida del poder adquisitivo de los hogares. Si bien existe una tendencia estructural descendente en el consumo de vino, la reciente aceleración de la baja se atribuye principalmente al deterioro del ingreso real y la recesión.

Foto: Subsecretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires.

Exportaciones estancadas e importaciones en alza

La proyección internacional del vino argentino también enfrenta obstáculos. Entre enero y agosto de 2025, las exportaciones de vinos y mostos disminuyeron un 8,4% interanual, con bajas notables en vino color y a granel. El desempeño negativo está asociado a factores como el atraso cambiario, los elevados costos logísticos y productivos y el encarecimiento relativo de los precios locales en dólares, que limitan la competitividad externa del producto nacional.

En un giro preocupante, el informe destaca el aumento de las importaciones. En 2024, las compras de vino del exterior crecieron un 415% interanual, con predominio del vino a granel chileno. Este fenómeno sugiere una pérdida de competitividad del producto nacional, en un contexto donde, según el análisis, la desregulación del sector hace que "importar resulte más rentable que exportar", incluso para un país con fuerte tradición productora.

Concentración productiva y retroceso de pequeños viñedos

La situación económica se superpone a una tendencia de concentración productiva. Entre 2015 y 2024, la provincia de Mendoza perdió 16.864 hectáreas de vid y 1.576 viñedos, principalmente de pequeña escala. El 7,4% de los establecimientos más grandes concentra hoy cerca de la mitad de la superficie cultivada.

Esta dinámica reduce la diversidad territorial y social del complejo vitivinícola. La elaboración y fraccionamiento se concentran en un número reducido de bodegas, mientras los productores más chicos enfrentan dificultades crecientes para sostener su actividad y su participación en la cadena de valor.

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El sector se enfrenta al "desafío de recomponer demanda y rentabilidad". La recuperación, se concluye, requiere medidas que apunten a mejorar los ingresos reales, garantizar financiamiento accesible y sostener un tipo de cambio competitivo, además de políticas activas que aseguren precios de referencia y una rentabilidad mínima para preservar el entramado productivo y el empleo asociado a la vitivinicultura.

Foto: Subsecretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires.

El informe completo aquí:

 

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