DERECHOS LABORALES

Hace más de 100 años ocurría la masacre de Jacinto Arauz, una lucha obrera vigente y una respuesta recurrente

A más de un siglo de la Masacre de Jacinto Arauz, el sacrificio de los bolseros de la FORA, resuena hoy ante los intentos de desguazar los derechos laborales. Un espejo que refleja el eterno conflicto entre capital y trabajo.

Un Día Como Hoy 12/12/2025 Hora: 10:29
Foto revistaliverta
Foto revistaliverta

En la inmensa llanura que une al sur de Buenos Aires con La Pampa, la historia no es solo un recuerdo, es un eco constante. Hace más de cien años, el 9 de diciembre de 1921, se consumó la Masacre de Jacinto Arauz, un episodio brutal de la lucha de clases que marcó la región y que, gracias a la incansable investigación de figuras como Jorge Etchenique * y Osvaldo Bayer *, no cayó en el olvido.

La efeméride no es ajena al sudoeste bonaerense; los huelguistas, estibadores y bolseros de Jacinto Arauz no eran elementos aislados. Eran trabajadores organizados en la FORA V (Federación Obrera Regional Argentina) con fuertes vínculos en Bahía Blanca, cuna de la Sociedad de Resistencia de Estibadores, y contaron con la presencia de obreros llegados desde Coronel Pringles (aunque como "esquiroles" en aquel caso, los rompehuelgas "crumiros" o "esquiroles" que llegaron para reemplazar a los bolseros de Arauz venían de la Asociación del Trabajo, y se menciona que 14 de ellos eran obreros de Coronel Pringles) y la persecución se extendió a localidades vecinas como Villa Iris y Villa Alba. Este conflicto fue, sin dudas, un capítulo regional en la historia de la resistencia obrera argentina.

Derechos mínimos: La sangre del grano

En la década del 20, la conflictividad rural alcanzaba picos violentos, con antecedentes cercanos como los fusilamientos en Santa Cruz o la represión en La Forestal. Los bolseros de Arauz, quienes trabajaban en condiciones inhumanas, a más de 40°C y al "trote" cargando bolsas de hasta 70 kg por jornadas extenuantes de 12 horas, luchaban por reivindicaciones básicas: la eliminación del capataz (sustituido por un delegado obrero) y el respeto a un pliego de condiciones ya firmado.

El desenlace fue la violencia: la llegada de "crumiros" o "esquiroles" de la Asociación del Trabajo (con base en Bahía Blanca), apoyados por el nuevo capataz, Arturo Cataldi, desató la furia. Engañados y llevados a la comisaría para ser desarmados, los obreros se enfrentaron a la policía. El saldo: los bolseros Carmen Quinteros y Martín Llábres muertos a balazos de Winchester, y una brutal cacería humana posterior que incluyó torturas y encarcelamientos para los anarquistas y militantes de la FORA.

Un espejo de la historia: La lucha que vuelve

La memoria de Jacinto Arauz resuena con una vigencia escalofriante. Los trabajadores de 1921 morían por un pliego que estipulaba el peso de una bolsa y el derecho a no ser esclavizados. En aquel entonces, no existía el Estatuto del Peón (llegaría en 1944), y las leyes de Residencia y Defensa Social eran herramientas de represión.

Hoy, un siglo después, el debate público en el país se centra en la propuesta de una nueva ley laboral impulsada por el gobierno de turno. Al escuchar el relato de los bolseros y las "infames" leyes de los años 20, uno casi podría creer que los legisladores, al debatir el nuevo marco laboral, han estado revisando no el siglo XXI, sino los archivos del Tribunal de Cuentas para ver qué viejas prerrogativas del capital quedaron sin desempolvar.

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La historia de los obreros de Arauz nos recuerda que la lucha por los derechos laborales, la dignidad y contra el abuso patronal, policial y judicial, no es una anécdota del pasado, sino un ciclo constante. Los nombres y los uniformes cambian, pero la resistencia por la justicia sigue siendo el único lenguaje que los oprimidos han encontrado para que sus voces no sean olvidadas.

 

 

Por SudOeste B.A. con textos e información de Vanina Hauser para La Arena, Gonzalo Folco para Razón y Revolucion; Revista Livertá  

*Jorge Etchenique (2011) Pampa Libre. Anarquistas en la pampa argentina”, 2º edición, Ed. Voces.
*Osvaldo Bayer (1975) Los anarquistas expropiadores, Galerna.

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