Navidad en cuotas: las ventas crecieron un 1,3% impulsadas por el financiamiento y el consumo "low cost"
Según el último informe de la CAME, el comercio minorista logró un leve repunte interanual, aunque el 40% de los dueños de pymes asegura que la mejora no alcanza para cambiar el panorama del año. La perfumería fue el rubro estrella, mientras que la juguetería sufrió una caída sorpresiva.
La Navidad 2025 dejó un sabor agridulce en el sector comercial argentino. Si bien las ventas minoristas pyme registraron un incremento del 1,3% a precios constantes frente al año pasado, el dato oculta una realidad compleja: el consumo estuvo marcado por una extrema dependencia del crédito y una búsqueda desesperada de ofertas de bajo costo.
El informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revela que el ticket promedio se ubicó en los $36.266, una cifra que refleja la austeridad de los hogares frente a la erosión del poder adquisitivo. Para captar a este consumidor cauteloso, casi el 90% de los comercios lanzó promociones o descuentos especiales.
-1.png)
Desempeño por sectores
El comportamiento del mercado fue dispar. Mientras algunos rubros celebraron una recuperación, otros —tradicionalmente fuertes en estas fechas— quedaron relegados por la competencia de canales de bajo costo o la caída del consumo discrecional.

Ganadores y perdedores de la jornada
El gran ganador de este año fue el sector de Perfumería, con un salto del 27,8%. Según el informe, la coincidencia de las vísperas con días hábiles y el regreso de la demanda de fragancias importadas fueron claves para este desempeño récord. En el otro extremo, la Juguetería fue la nota negativa: cayó un 6,6%, afectada por la competencia de canales informales y productos "low cost".
En el caso de Indumentaria (+1,3%) y Calzado (+3,3%), las ventas se mantuvieron a flote gracias a la disponibilidad de financiación extendida (de 3 a 12 cuotas) y bonos provinciales. Sin embargo, los comerciantes advierten que la rentabilidad sigue siendo baja debido a la profundidad de los descuentos necesarios para concretar la venta.

El crédito como salvavidas
La CAME subrayó que el crecimiento no fue producto de un excedente de efectivo en las familias, sino de las herramientas de financiación. El uso de tarjetas de crédito y las promociones bancarias fueron determinantes para "traccionar" una demanda que, de otra forma, habría sido inexistente.
"El consumo reflejó una marcada austeridad y dependencia del crédito debido al nivel de endeudamiento de los hogares", explicaron desde la entidad. De hecho, para el 40,9% de los encuestados, estas ventas "sumaron, pero no cambiaron el panorama general", lo que indica que el sector pyme cierra el año con cautela y a la espera de una recuperación más genuina del salario real.






