Proteger los humedales: la batalla por el "seguro de vida" en el sudoeste bonaerense
En el Día Mundial de los Humedales, el lema global 2026 se centra en rescatar los conocimientos tradicionales para salvar estos ecosistemas que desaparecen tres veces más rápido que los bosques. En Bahía Blanca y la región, el estuario y las lagunas salobres enfrentan desafíos críticos.
Hoy, 2 de febrero, se celebra en el mundo uno de sus activos más valiosos y, a la vez, más maltratados: los humedales. Bajo el lema "Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebrar el patrimonio cultural", la comunidad internacional busca este 2026 cambiar la percepción de estos espacios, dejando de verlos como "tierras baldías" para reconocerlos como fuentes vitales de vida y empleo.
Los humedales —que incluyen desde lagunas y ríos hasta acuíferos, manglares y estuarios— cubren solo el 6% de la superficie terrestre, pero son el hogar del 40% de todas las especies del planeta. Sin embargo, la estadística es alarmante: hemos perdido el 35% a nivel mundial desde 1970.
El Estuario de Bahía Blanca: un gigante bajo presión
En el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, el protagonista indiscutido es el Estuario de la Bahía Blanca o Ría de Bahía Blanca. Este complejo sistema de canales, islas y extensas planicies intermareales —conocidas popularmente como "cangrejales"— no solo es un motor económico por su actividad portuaria, sino un regulador ambiental crítico.
Biodiversidad local: El estuario es refugio de especies endémicas y amenazadas como la Gaviota Cangrejera, el Delfín Franciscana y la Olrog, además de ser un punto clave en la ruta migratoria de aves como el Playero Rojizo.
Servicios invisibles: Para los habitantes de Bahía Blanca, General Daniel Cerri e Ingeniero White, este humedal actúa como una barrera natural contra tormentas y un purificador de agua, mitigando los efectos de la contaminación industrial y urbana.
Amenazas en el sudoeste bonaerense
Pese a su importancia, los humedales de la región enfrentan lo que los expertos denominan "extractivismo inmobiliario e industrial". En Bahía Blanca, la expansión del Polo Petroquímico y los proyectos de infraestructura compiten directamente por el espacio con la Reserva Natural Provincial Bahía Blanca, Bahía Falsa y Bahía Verde.
"El desafío local es el desconocimiento", señalan especialistas del CONICET Bahía Blanca. "Históricamente se ha buscado 'ganar tierras al mar', rellenando zonas que son esponjas naturales contra inundaciones". A esto se suma la problemática de las especies invasoras y la contaminación por plásticos y metales pesados que afectan la cadena trófica.
Más allá de la costa: las lagunas y el Río Colorado
La crisis no se limita al mar. En el interior del sudoeste, las lagunas salobres y los humedales de la cuenca del Río Colorado son fundamentales para la recarga de acuíferos en zonas de clima semiárido. La agricultura intensiva, el drenaje para canales de riego y el uso de agroquímicos representan la mayor amenaza para estos reservorios que almacenan el 97% del agua dulce no congelada del mundo.
Un llamado a la acción y la Ley de Humedales
Mientras la sociedad civil continúa reclamando por una Ley de Humedales que establezca presupuestos mínimos de protección —tras años de pérdida de estado parlamentario en el Congreso Nacional—, la efeméride de hoy invita a la participación ciudadana.
La conservación no es solo una cuestión romántica; es económica. Más de 1.000 millones de personas en el mundo dependen de ellos para su subsistencia.
En el sudoeste bonaerense, proteger el estuario local y las lagunas de la zona es, en definitiva, proteger el futuro de la producción y la salud.




