La inflación oculta: ¿Qué pasaría con el IPC si el INDEC actualizara la canasta de consumo?
Un análisis con la nueva canasta de bienes revela una inflación acumulada del 8.956% en siete años. El impacto de la fórmula en el Salario Mínimo, Vital y Móvil y el deterioro real del poder adquisitivo.
A partir de 2026, el INDEC iba a actualizar la canasta de bienes y servicios para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que toma como base la Encuesta Nacional Permanente de Hogares (ENHo) 2017-2018. La decisión de no implementarla por parte del Ministerio de Economía terminó con la renuncia del titular del organismo, Marco Lavagna.
Con este cambio en el procedimiento metodológico, en lugar de considerar patrones de consumo de hace más de 20 años, el INDEC iba a consolidar un nuevo esquema de medición para construir un indicador socioeconómico que capture con mayor precisión las variaciones de precios y su impacto en la economía de los hogares.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) es una herramienta fundamental del sistema de estadísticas nacional que orienta la política económica y permite el seguimiento del poder de compra a lo largo del tiempo. En Argentina existen dos metodologías de medición que permiten construir el IPC, que no solo refleja los hábitos de consumo, sino que también permite dimensionar la pobreza e indigencia en un momento determinado.
La metodología que iba a ser utilizada por última vez en diciembre de 2025 tomaba como referencia los patrones de consumo establecidos en el periodo base 2004-2005. Por el contrario, la postergada nueva medición corrige los patrones de consumo, incrementando la ponderación de rubros que son fundamentales en la actualidad.
Con la nueva canasta de bienes y servicios, la medición de la inflación acumulada de los últimos siete años ascendería a 8.956%
Mientras que la canasta 2004-2005 pondera más los rubros de “Salud”, “Prendas de vestir y calzado”, “Bebidas alcohólicas y tabaco” y “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, en la nueva canasta se iba a mostrar una mayor ponderación en rubros como “Comunicación”, “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” y “Transporte”, llegando a niveles de ponderación mayores, que giran en torno al 85%, 38% y 24%, respectivamente, respecto de la canasta vigente.
Este cambio habría modificado significativamente la inflación acumulada registrada durante los últimos ocho años, según qué canasta de bienes y servicios se considere. Según con qué canasta se mida la variación de precios, se obtienen dos IPC que captan procesos inflacionarios distintos entre sí.
La inflación acumulada desde 2018 hasta diciembre de 2025, medida a partir de los patrones de consumo de 2004, asciende a 8.087%. Pero con la nueva canasta de bienes y servicios, la medición de la inflación acumulada de los últimos siete años sería de 8.956%.
La diferencia de 869 puntos porcentuales se explica principalmente por la importante suba de precios en servicios, transporte y comunicación que tuvo lugar desde diciembre de 2023. Sin embargo, ambas canastas confirman un ritmo de aceleración de la inflación que pocas variables de la economía pueden seguir.
Dos tipos de caídas de salarios diferentes
La situación de deterioro en el ingreso laboral queda más expuesta en los valores del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), que desde 2018 a 2025 aumentó 3.637%, un 50% menos que el ritmo inflacionario registrado en los últimos ocho años. Esto significa que, actualmente, el SMVM tiene un poder de compra de apenas la mitad que en 2017.
Con la nueva canasta de consumo de bienes y servicios, se abre una diferencia de 869 puntos porcentuales que la anterior canasta no captó, pero que sí repercutió en el poder adquisitivo real de las personas. Sin la implementación de un mecanismo de recomposición general de los ingresos salariales, esta diferencia es una clara referencia a la caída del poder adquisitivo de la población en los últimos ocho años.
Resulta significativo comprobar que si el SMVM hubiera evolucionado al ritmo del IPC actualizado desde 2018, pasaría de los $ 334.800 actuales a $ 793.542,47. En otras palabras, el SMVM evidencia una caída del 137% del poder adquisitivo del salario base de la Argentina en base al IPC actualizado en los últimos 8 años.
Por otro lado, en el caso del RIPTE, que es la remuneración que perciben los trabajadores en relación de dependencia, se observa un retroceso. Indexado por el IPC que se iba a calcular con la nueva fórmula, el RIPTE rondaría los $ 1.997.035, 23% mayor al valor actual del salario de referencia de noviembre de $ 1.611.851.
Panorama 2026: SMVM congelado hasta agosto 2026
Actualmente, el SMVM de enero de 2026 asciende a $ 341.000. En paralelo, el Gobierno nacional también estableció un esquema de aumentos programados, independientes del ritmo inflacionario, hasta agosto de 2026, que ubicará al SMVM en $ 376.600.
El congelamiento y la fijación unilateral del SMVM por parte del gobierno anticipan una caída más abrupta del poder adquisitivo de los trabajadores cuyos ingresos se encuentran próximos al piso salarial de la Argentina. Esta decisión permite prever que amplios sectores de la población trabajadora perderán aún más su capacidad efectiva de consumo, reduciendo de manera directa el dinero disponible en los bolsillos de quienes perciben los ingresos más bajos del mercado laboral.
Indexado por el IPC que iba a calcularse con la nueva fórmula, el RIPTE rondaría los $ 1.997.035, 24% mayor al valor actual del salario de referencia de noviembre
Con el valor proyectado para agosto de 2026, el aumento nominal del SMVM acumulado será del 141% desde diciembre de 2023. Pero este incremento resulta insuficiente cuando se lo contrasta con la evolución de los precios. Entre el inicio del actual gobierno y diciembre de 2025, la inflación acumulada alcanzó aproximadamente 182%, cifra que ya supera ampliamente el ajuste salarial otorgado.
Esto implica que, aun antes de completar el período considerado, quienes perciben el salario mínimo sufrieron una pérdida real del poder adquisitivo cercana al 23,5%, a lo que debe añadirse el deterioro adicional que se producirá en los próximos ocho meses si la inflación continúa su curso.
La decisión del gobierno nacional de establecer un esquema de actualización del SMVM independiente del ritmo inflacionario ubica al ingreso salarial base de referencia prácticamente apenas por debajo de la línea de pobreza: para no ser pobre y cubrir la Canasta Básica Total, una persona debía ganar $ 423.532 en diciembre de 2025.
El actual SMVM apenas alcanza para cubrir algunos gastos fijos de la Canasta Básica Total (CBT). En la práctica, este ingreso se destina casi exclusivamente al pago de servicios esenciales como electricidad, gas, agua y comunicaciones, sin garantizar el acceso adecuado a alimentación, vestimenta, transporte, salud, educación o esparcimiento.
Según los valores de la Canasta Básica Total (CBT) elaborados por el INDEC, para un hogar tipo se requieren cuatro salarios mínimos para apenas cubrir el costo total de dicha canasta. Este indicador expone con claridad que el salario mínimo no cumple su función de referencia para garantizar condiciones mínimas de vida, incluso cuando se consideran múltiples perceptores de ingresos dentro de un mismo hogar.
En la Argentina, el SMVM se ubica muy por debajo del valor de la canasta básica total, y la brecha se amplía aún más cuando se considera un hogar tipo de cuatro integrantes.
El cambio en la metodología de medición y la adopción de una canasta que captara la variación de precios en función de patrones de consumo más actuales era una oportunidad precisa para observar y verificar no solo el verdadero ritmo inflacionario de los últimos ocho años, sino también conocer la real caída del poder adquisitivo.
Esta diferencia es crucial para comprender que cualquier mecanismo de indexación a futuro que no contemple un mecanismo genuino de recomposición de los ingresos salariales -en el caso del SMVM llega al orden del 120%-, servirá solo para estabilizar los ingresos de los trabajadores en este nuevo piso histórico, prácticamente por debajo de la línea de pobreza.
Por Fundación Éforo en El Auditor





