"Ciudad-Ciudades": El arte de Coronel Suárez desembarca en Bahía Blanca
Isidoro Espacio de Arte presenta una ambiciosa muestra colectiva en el Bahía Blanca Plaza Shopping. A través de múltiples disciplinas, los artistas proponen un diálogo entre lo íntimo y lo global que podrá visitarse hasta el 8 de marzo.
A partir de este lunes 23 de febrero, el SUM del Bahía Blanca Plaza Shopping se transformará en un escenario de reflexión urbana y sensibilidad estética. Bajo la gestión del Isidoro Espacio de Arte de Coronel Suárez, se inaugura "Ciudad-Ciudades", una exposición que reúne las visiones de destacados artistas de la región para explorar los modos en que habitamos y percibimos el entorno citadino.
La muestra, que cuenta con la gestión de Sebastián Arroyo, Francisco Salerno y Sonia Gabriela Gómez, tiene como protagonistas a Leticia Jencquel y Silvia Arroquy. A ellas se suma un selecto grupo de invitados: Patricia Mariezcurrena, Silvia Stork, Máximo Auricchio y Marcelo Barneche, conformando una trama de miradas diversas que invitan al espectador a dejar de ser un simple transeúnte para convertirse en un receptor activo.
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Un ensayo sobre escalas y contrastes
"Ciudad-Ciudades" no es solo una exhibición de cuadros; es, en palabras de sus organizadores, un "pequeño ensayo sobre los modos de articular escalas". La propuesta navega entre tensiones constantes: lo íntimo frente a lo global, lo doméstico ante lo mundano, y la precisión de la línea contra la libertad de la mancha.
Para lograr este diálogo, los artistas recurren a una "lengua múltiple y vivaz" que atraviesa diversas disciplinas:
- Dibujo y Pintura: El trazo como registro de la intuición.
- Fotografía y Arquitectura: La captura de la estructura y el espacio habitado.
- Performance: El cuerpo como nexo entre el artista y su ciudad.
La belleza como resistencia
Más allá de la técnica, la muestra busca fijar aquello que la sensibilidad se resiste a olvidar. Existe en las obras lo que los curadores definen como un "rumor hermoso": una belleza que funciona como un documento vital, a veces borroneado pero siempre presente, que reafirma la singularidad de existir en el mundo.
Es, en definitiva, un compromiso con la expresividad poética, un acto placentero y reflexivo que actúa como un ensayo contra la pasividad del tiempo.












