La Federación Agraria de Tandil junto a la Provincia y UNICEN se unen para que la tecnología no expulse al pequeño productor
En un contexto crítico para la vitivinicultura nacional, el Ministro Javier Rodríguez firmó un acuerdo clave de innovación AgTech. El objetivo: que el conocimiento de la universidad pública llegue directamente al surco y fortalezca la competitividad de las pymes rurales frente al avance de la especulación financiera.
Mientras el mapa vitivinícola argentino muestra señales de alerta roja —con la desaparición de más de 2.000 viñedos en los últimos dos años bajo la gestión nacional—, la provincia de Buenos Aires apuesta por una receta inversa: más presencia del Estado, más educación pública y una alianza inquebrantable con el sector privado productivo.
En su reciente visita a Tandil, el Ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, encabezó la firma de una carta acuerdo que redefine el futuro del campo bonaerense. El convenio une al Ministerio con la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) y la filial Tandil de la Federación Agraria Argentina (FAA). Se trata de un triángulo estratégico donde el conocimiento científico, la política pública y el trabajo rural se fusionan para democratizar el acceso a las tecnologías AgTech.
El acuerdo pone a la UNICEN en el centro de la escena. Lejos de la torre de marfil académica, la universidad pública bonaerense se compromete a diseñar programas de capacitación técnica orientados específicamente a los pequeños y medianos productores.
"Hay muchos desarrollos tecnológicos, pero todavía queda ese paso fundamental que es cómo se incorporan en la producción", señaló Rodríguez, destacando que sin el apoyo de los sistemas científicos públicos, la innovación tecnológica corre el riesgo de ser un factor de exclusión. La premisa es clara: la tecnología debe ser una herramienta para que el productor familiar siga siendo competitivo y no una barrera que lo obligue a abandonar la actividad.
La firma del acuerdo no se dio en el vacío. El ministro trazó un paralelo crudo con la situación nacional durante su recorrida por la bodega local Cordón Blanco, un emprendimiento familiar pionero en las sierras tandilenses. Rodríguez fue tajante: "En la Fiesta de la Vendimia Nacional no hay nada que festejar".
Los números que maneja la cartera agraria son alarmantes:
- Desaparición de unidades: 2.088 viñedos menos en el país desde diciembre de 2023.
- Cierre de bodegas: En la cosecha 2026 se registró un 25% menos de bodegas elaboradoras respecto al año anterior.
- El contraste bonaerense: Frente a la caída de Mendoza, Buenos Aires impulsa la "Ruta del Vino Bonaerense" y la marca propia "Vino Buenos Aires" (Ley 15.404), integrando destinos como Tandil, Saldungaray y Chapadmalal.
Sinergia Público-Privada: Del laboratorio al territorio
El convenio AgTech busca que los avances en sistemas de información y monitoreo satelital de suelos —como los que permitieron a los hermanos responsables de Cordón Blanco identificar el potencial de los parajes La Elena y Don Bosco— dejen de ser excepciones para convertirse en la norma de la región.
Para el gobierno provincial, el desafío es lograr un desarrollo territorial equilibrado. Por eso, además del conocimiento de la UNICEN, la Provincia ofrece el músculo financiero a través del Banco Provincia, con líneas de hasta 300 millones de pesos y amplios plazos de gracia para la fruticultura.
"La firma es un paso importante, pero el verdadero desafío es que esto se traduzca en soluciones concretas", concluyó Rodríguez. En el Sudoeste y el centro de la provincia, la respuesta parece estar en la defensa de lo propio: un Estado que financia, una universidad pública que investiga y un sector privado que, a pesar del contexto nacional, sigue apostando a la identidad del suelo bonaerense.







