NUEVA DISPOSICIÓN

Licencia para Motorhomes: los nuevos requisitos de la ANSV que obliga a tramitar el registro profesional

Una nueva normativa de la Agencia Nacional de Seguridad Vial obliga a los usuarios de vehículos recreativos que superen los 3.500 kilos a tramitar el registro de clase C1. La industria advierte que la medida genera una "barrera burocrática" que empuja a la ilegalidad a miles de viajeros y afecta especialmente a los mayores de 65 años.

Sociedad 09/03/2026 Hora: 14:33
Licencia para Motorhomes: los nuevos requisitos de la ANSV que obliga a tramitar el registro profesional
Licencia para Motorhomes: los nuevos requisitos de la ANSV que obliga a tramitar el registro profesional

El sueño de la casa propia sobre ruedas se ha topado con un obstáculo legal inesperado en las rutas argentinas. Lo que hasta hace poco se consideraba una actividad recreativa bajo el amparo de una licencia de conducir particular, ahora ha pasado a ser catalogado bajo estándares profesionales. La reciente reconfiguración de las clases y subclases de la Licencia Nacional de Conducir, impulsada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), ha dejado fuera de las categorías B1 y B2 a gran parte de los vehículos utilizados para el turismo itinerante, exigiendo a sus conductores la obtención de una licencia comercial.

El núcleo del conflicto radica en el peso de las unidades. Hasta el año pasado, las categorías B permitían la conducción de automóviles y camionetas de uso privado. Sin embargo, la nueva disposición establece que cualquier vehículo motorizado destinado a motorhome o casilla rodante que supere los 3.500 kilos de Peso Bruto Total (PBT) queda automáticamente excluido de este rango. Esto afecta de manera directa a modelos muy populares en el sector, como la Mercedes Benz Sprinter y otras vans de gran porte que, al ser carrozadas y cargadas con equipamiento, superan holgadamente ese límite técnico.

Ante este nuevo escenario, la Cámara de Fabricantes Argentinos de Trailers, Casillas Rodantes y Afines (FATCRA) ha alzado la voz con urgencia. Matías Barnade, secretario de la entidad, advirtió que la medida paraliza de hecho la actividad y advirtió que la normativa actual no contempla la realidad de la industria nacional. Según el directivo, restringir la licencia B1 a vehículos de hasta 3.500 kilos ignora que la gran mayoría de las unidades base utilizadas superan ese peso o incluso llegan a los 5.000 kilos en versiones con ruedas duales. El reclamo ya ha escalado hacia los Ministerios de Transporte de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires en busca de una mesa de diálogo que permita revisar los topes de peso.

El cambio no es meramente administrativo, sino que impone requisitos de aptitud mucho más severos. Para obtener la ahora obligatoria licencia C1, los conductores deben acreditar al menos un año de antigüedad en la categoría B1 y someterse a un examen psicofísico profesional. Este test es sensiblemente más riguroso que el particular, evaluando con mayor profundidad la agudeza visual, auditiva y, fundamentalmente, el perfil psicológico del solicitante para operar vehículos pesados. Además, se debe rendir un examen teórico profesional sobre legislación específica y estiba de carga, sumado a una prueba práctica de conducción y detección de fallas mecánicas que debe realizarse con un camión de hasta 12.000 kilos.

La mayor preocupación de los usuarios y fabricantes reside en el impacto demográfico de la medida. El turismo en motorhome es una actividad liderada mayoritariamente por personas de más de 65 años, un grupo que ahora enfrenta las mayores restricciones de la clase profesional. Los titulares que superen esa edad deberán revalidar sus conocimientos teóricos y prácticos en cada renovación, mientras que a partir de los 70 años la vigencia de la licencia se reduce a apenas un año, exigiendo certificados médicos de alta complejidad. Para FATCRA, esto representa una discriminación indirecta que podría forzar a los usuarios más experimentados a abandonar la actividad por las dificultades que implica mantener un registro comercial en la tercera edad.

El panorama se completa con exigencias jurisdiccionales estrictas. El trámite es excluyente según el domicilio del DNI y, en casos de conductores que no posean la Licencia Nacional estandarizada, se requiere un Certificado de Legalidad del municipio de origen. Mientras el Gobierno defiende la medida como un avance en la seguridad vial para el control de vehículos de gran porte, el sector recreativo sostiene que se está aplicando una lógica de transporte de carga a familias que solo buscan vacacionar, abriendo un debate que promete seguir sumando capítulos en las rutas y en los despachos oficiales.

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