Una familia tipo en Bahía Blanca necesitó más de $1,5 millones para no ser pobre en febrero
Según el último informe del CREEBBA, la Canasta Básica Total aumentó un 2,4% en el último mes. El costo de vida para no caer en la indigencia se ubicó por encima de los $680.000, impulsado por fuertes subas en verduras y servicios públicos.
El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca, Argentina (CREEBBA) presentó los resultados de la valorización de las canastas de consumo para febrero de 2026, arrojando cifras que marcan la presión sobre el bolsillo de los hogares. Para una familia tipo 2 (compuesta por dos adultos y dos hijos en edad escolar), el umbral para superar la línea de pobreza se situó en los $1.584.311.
Este valor, correspondiente a la Canasta Básica Total (CBT), mide no solo los alimentos esenciales sino también bienes y servicios no alimentarios como transporte, vestimenta y tarifas. Por otro lado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la línea de indigencia, trepó a los $682.893, registrando un alza mensual del 2,4%.

Radiografía de los precios: de la papa al asado
El informe detalló un comportamiento dispar dentro del rubro alimentos. Los incrementos más agresivos se concentraron en el sector de las frutas y hortalizas, liderados por la papa (28,2%) y la naranja (19,9%). Otros productos de consumo masivo como el pollo (14,2%), el yogur (12,1%) y el pescado (11,3%) también mostraron subas de dos dígitos.
Sin embargo, el mes de febrero también trajo algunos alivios puntuales en productos de la mesa familiar. El tomate registró una baja del 17,4%, seguido por el zapallo (-11,5%) y la batata (-9,1%). Un dato llamativo fue el descenso en el precio del asado (-5,6%), la leche (-4,6%) y la manteca (-8,5%), lo que ayudó a que la suba de la canasta alimentaria no fuera aún mayor.
Los servicios, un factor clave
Más allá de los alimentos, la Canasta Básica Total se vio presionada por el rubro de los servicios y bienes no alimentarios. Según el CREEBBA, la variación de la CBT se ubicó un 0,4% por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) general del mismo período.

Este fenómeno se explica principalmente por los ajustes en:
- Servicios sanitarios y electricidad.
- Gas y otros combustibles.
- Artículos de limpieza y tocador.
El impacto según el tipo de hogar
La medición no solo se limita a la familia tipo tradicional. A través de la unidad de "adulto equivalente", el CREEBBA permite observar cuánto necesita cada individuo para cubrir sus necesidades. En febrero, un adulto solo necesitó $221.001 para alimentarse (CBA) y $512.722 para cubrir sus gastos totales (CBT).
En el caso de un hogar de tres personas (por ejemplo, una madre con dos hijos menores), el costo para no ser pobre ascendió a $1.261.296, mientras que para una familia de cinco integrantes, ese valor se disparó hasta los $1.815.036.

La dinámica de febrero confirma una tendencia donde, si bien algunos alimentos básicos mostraron una desaceleración o baja, el peso de los servicios públicos y los artículos de higiene personal siguen empujando el costo de vida hacia niveles récord, manteniendo la brecha por encima de la inflación general.






