El 56% de los hogares argentinos se endeuda para cubrir gastos básicos y no llega a fin de mes
Un informe de Zentrix Consultora revela una radiografía alarmante: la deuda dejó de ser una inversión para convertirse en un mecanismo de subsistencia. Más de la mitad de la población agota sus ingresos antes del día 20 y crece la desconfianza hacia los datos oficiales del INDEC.
La economía argentina ha cruzado un umbral crítico en este primer trimestre de 2026. Lo que antes era una dificultad estacional se ha transformado en un cambio estructural en el consumo: el endeudamiento familiar ya no se utiliza para comprar electrodomésticos o refaccionar la vivienda, sino para pagar comida, servicios y alquileres.
Según el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de la consultora Zentrix, el 56,4% de los hogares contrajo deuda en los últimos seis meses. El dato más preocupante es la fragilidad de este compromiso financiero: 9 de cada 10 de esos deudores ya manifiestan dificultades severas para cumplir con los pagos.

El "Día 20": La nueva frontera del consumo
El informe describe una realidad asfixiante para la clase media y baja. El 83,9% de los encuestados afirma que su salario pierde sistemáticamente la carrera contra la inflación. Esta erosión del poder adquisitivo genera un fenómeno de "supervivencia" mensual: más de la mitad de los argentinos no logra llegar con dinero al día 20 del mes.

"El crédito ha dejado de ser una herramienta financiera de progreso para transformarse en un sustituto del ingreso corriente", explica el informe.
Esta lógica defensiva ha reconfigurado la identidad social del país: hoy, más del 53% de la población se autopercibe como "clase baja", una cifra que refleja no solo una autopercepción, sino la imposibilidad fáctica de sostener niveles mínimos de consumo sin recurrir a la tarjeta de crédito o a préstamos personales para cancelar deudas anteriores.

La brecha de credibilidad: El INDEC bajo la lupa social
La nota distintiva de este mes es el divorcio entre la estadística oficial y la "economía del bolsillo". El 65,8% de los consultados considera que el índice de inflación publicado por el INDEC no refleja la realidad de los precios que enfrentan en las góndolas.

Esta desconfianza no es solo técnica; es una respuesta a la vivencia cotidiana. Cuando el índice oficial se utiliza como referencia para paritarias que no logran recomponer el salario, el dato pierde su validación social. La percepción de injerencia política y la sospecha de que las canastas de medición han quedado obsoletas frente al consumo real de los hogares alimentan este clima de escepticismo institucional.
Impacto Político: Caída en la aprobación de Javier Milei
El deterioro material de los hogares ha comenzado a pasar factura en la imagen del Gobierno Nacional. En marzo, la desaprobación de la gestión de Javier Milei alcanzó el 53,3%, lo que representa un salto de 8,3 puntos respecto a la medición anterior.
- Aprobación de gestión: 38,5%
- Desaprobación: 53,3%
La caída de la imagen positiva coincide con el agotamiento del "margen de tolerancia" social frente al ajuste microeconómico.

Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof muestra una leve estabilización tras meses de caída. Aunque su imagen negativa sigue siendo alta (57,2%), su imagen positiva se ubicó en el 33,8%, logrando frenar la inercia descendente que arrastraba desde octubre pasado. Sin embargo, los analistas advierten que se mantiene en una "meseta baja" que limita su proyección política nacional.








