Exportaciones desde Bahía Blanca: la cebada regional llega a Arabia Saudita e Irak
El último informe de la BCPBBA destaca el fuerte dinamismo del girasol y el rol estratégico del Puerto de Bahía Blanca en la exportación de cebada. Sin embargo, la preocupación crece en los sectores de trigo y soja por la caída en la molienda y los altos costos operativos.
El complejo agroindustrial del sudoeste bonaerense transita una etapa de "escenario heterogéneo". Según el Reporte Agroeconómico de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, la campaña agrícola 2025/26 combina volúmenes de producción prometedores con una marcada cautela comercial y una industria procesadora que empieza a mostrar signos de desaceleración.
Maíz y Girasol: Los motores de la campaña
El maíz se encamina a una cosecha histórica. Las estimaciones de la Bolsa sitúan la producción nacional en torno a las 64 millones de toneladas, una cifra que supera incluso las proyecciones de analistas privados. No obstante, este optimismo productivo choca con una realidad comercial: existe un elevado volumen de grano que aún no tiene precio fijado. Los productores mantienen una actitud de "esperar y ver", aguardando mejores condiciones de mercado antes de liquidar.

Por otro lado, el girasol se consolida como el cultivo más ágil de la temporada. Impulsado por una demanda internacional sostenida, las exportaciones han registrado un crecimiento sólido, posicionando al complejo girasolero como un generador de divisas clave en este trimestre.

Trigo y Soja: Las señales de alerta
La contracara de este crecimiento se observa en el trigo y la soja. En el caso del cereal de invierno, las perspectivas para la próxima siembra son conservadoras. El informe de la BCP detalla que el incremento en los costos de los insumos está erosionando la rentabilidad del productor, lo que derivaría en una reducción de la superficie sembrada. Además, la molienda de trigo registra una baja sensible en comparación con el mismo periodo de 2025.

La soja no escapa a esta tendencia. Con un ritmo de cosecha que corre por detrás de los promedios del año pasado, la industria procesadora también reporta una caída en la molienda interanual, marcando un menor dinamismo en las plantas del cordón industrial.

Bahía Blanca, la puerta de salida a Medio Oriente
El puerto local reafirma su centralidad logística, especialmente en lo que respecta a la cebada. Tras haber alcanzado récords históricos de exportación en enero, la actividad se mantiene firme.

Durante la última semana analizada, se despacharon 137.828 toneladas de cebada desde los muelles bahienses. Lo más destacado de este flujo comercial es su destino: los cargamentos se dirigieron exclusivamente a mercados de Medio Oriente, con Arabia Saudita, Irak y Qatar como los principales compradores. Esta exclusividad subraya la importancia del Sudoeste Bonaerense como proveedor estratégico de seguridad alimentaria para el Golfo Pérsico.
Un mercado en pausa
El agro regional demuestra una vez más su capacidad de resiliencia productiva, pero la macroeconomía y los costos operativos imponen un techo a la expansión. Con un maíz récord pero "sin precio" y un trigo amenazado por los márgenes, el sector se mueve con pies de plomo mientras el Puerto de Bahía Blanca sigue operando como el pulmón exportador de la provincia.






