Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología y de los Investigadores Científicos en honor al Nobel argentino Bernardo Houssay
Cada 10 de abril se conmemora el nacimiento del primer latinoamericano en recibir un Premio Nobel en ciencias. Un repaso por la vida del impulsor de la investigación en el país y fundador del CONICET.
Este 10 de abril, la comunidad internacional celebra el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, una fecha establecida por la Conferencia General de la Unesco en 1982. La elección de este día no es casual: rinde homenaje al nacimiento del Dr. Bernardo Houssay, una de las figuras más brillantes de la historia científica argentina y mundial, cuyo legado transformó la medicina moderna y la institucionalidad científica en la región.
En Argentina, la fecha cobra un significado doble, ya que también se celebra el Día del Investigador Científico, reconociendo a quienes, siguiendo los pasos de Houssay, dedican su vida a la producción de conocimiento.

Un prodigio dedicado al conocimiento
Bernardo Alberto Houssay nació en Buenos Aires el 10 de abril de 1887. Desde muy joven demostró una capacidad intelectual fuera de lo común: se graduó de bachiller a los 13 años en el Colegio Nacional de Buenos Aires, obtuvo el título de farmacéutico a los 17 y el de médico a los 23 en la Universidad de Buenos Aires.
Su carrera no solo se destacó por la precocidad, sino por una profundidad académica que lo llevó a realizar contribuciones fundamentales en fisiología. Sus investigaciones sobre el papel de la glándula pituitaria en la regulación del azúcar en sangre fueron cruciales para entender el metabolismo de los hidratos de carbono y sentaron bases determinantes para el tratamiento de enfermedades como la diabetes.
El primer Nobel en ciencias de Latinoamérica
En 1947, la Real Academia de las Ciencias de Suecia le otorgó el Premio Nobel de Medicina y Fisiología, convirtiéndolo en el primer latinoamericano en ser distinguido con este galardón en el área científica.

Más allá de sus hallazgos de laboratorio, Houssay fue un incansable gestor de la ciencia. Fue el impulsor y primer presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), creado en 1958, con la convicción de que la soberanía de una nación depende directamente de su desarrollo científico y tecnológico. Su visión permitió profesionalizar la carrera del investigador y dotar a la Argentina de un sistema robusto de ciencia básica y aplicada.
Un legado de alcance global
El reconocimiento a su labor se extendió por todo el planeta. Houssay fue nombrado Doctor Honoris Causa por 29 universidades, integró 55 academias y formó parte de 139 sociedades científicas. Estos honores evidencian que su impacto no se limitó a las fronteras argentinas, sino que contribuyó al progreso de la educación superior en toda América Latina.
El Dr. Houssay falleció el 21 de septiembre de 1971 en Buenos Aires, pero su influencia persiste en cada laboratorio y centro de investigación. En una fecha como hoy, el homenaje trasciende el recuerdo biográfico para convertirse en un llamado a defender el desarrollo tecnológico como motor fundamental del progreso social.






