Viticultura argentina: Javier Rodríguez advierte por el cierre del Plan Estratégico y la caída de bodegas
El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense criticó duramente la decisión del Gobierno nacional de desmantelar la Coviar y el PEVI. Las estadísticas de 2026 revelan una reducción del 25% en la cantidad de bodegas activas en el país.
En un escenario de creciente tensión entre las provincias y la administración central, el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, alzó la voz contra la reciente decisión del Gobierno nacional de dar por finalizado el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI). La medida, que incluye el cese de los fondos que sustentan a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), fue calificada por el funcionario bonaerense como un "retroceso" que agrava la crisis productiva.
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El fin de una era en la articulación público-privada
La disolución del PEVI y el recorte a la Coviar —organismo creado por ley en 2003 para fomentar la actividad— fue celebrada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, bajo la premisa de reducir estructuras estatales. Sin embargo, para Rodríguez, la lógica del "ajuste ciego" es peligrosa.
"Decidir directamente desarmar una herramienta estratégica para el sector sin construir alternativas para el desarrollo vitivinícola es un error. La vitivinicultura necesita más coordinación y financiamiento, no menos", sostuvo el titular de la cartera agraria.

Un sector en números rojos
Las cifras oficiales para este 2026 son alarmantes y reflejan el impacto de la macroeconomía en las provincias productoras. La combinación de baja rentabilidad, caída del consumo y falta de crédito ha configurado una "tormenta perfecta" para los establecimientos:
- Bodegas en caída: En todo el país, la cantidad de bodegas elaboradoras activas pasó de 680 en 2025 a solo 503 en 2026, una reducción cercana al 25%.
- Impacto en Mendoza: La principal provincia productora sufrió un golpe similar, pasando de 478 bodegas operativas a 374 en apenas un año.
- Viñedos: En los últimos dos años, la cantidad de viñedos en producción se redujo en más de 2.000 unidades.
- Tierra cultivada: Actualmente se registran 196.220 hectáreas cultivadas bajo un esquema de subsistencia para muchos pequeños productores.
Desmantelamiento de organismos de control y asistencia
Rodríguez no solo puso el foco en la Coviar, sino también en el achicamiento de otras instituciones clave para la sanidad y la trazabilidad del vino argentino:
- INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura): Reducción de su estructura operativa.
- PROVIAR II: Eliminación del programa financiado por el BID para pequeños productores.
- INTA: Ajustes en los Centros de Desarrollo Vitícola y el programa Cambio Rural.
- Trazabilidad: Se advirtió sobre el intento de eliminar el Certificado de Ingreso de Uva (CIU), frenado por el momento gracias a una medida cautelar de las cámaras del sector.
Una advertencia sobre el rol del Estado
Para el funcionario bonaerense, la crisis no es casual sino el resultado de un retiro deliberado del Estado nacional de las economías regionales. "Cuando hay menos rentabilidad, la respuesta no puede ser dejar librada la actividad al mercado", concluyó Rodríguez, enfatizando que el desmantelamiento de estas herramientas pone en riesgo miles de puestos de trabajo y el posicionamiento internacional del vino argentino.




