Masiva Marcha Federal Universitaria: el sistema académico exigió en Plaza de Mayo el cumplimiento de la Ley de Financiamiento
Bajo la consigna del derecho a la educación y la soberanía científica, rectores, docentes, estudiantes y gremios advirtieron sobre una "asfixia presupuestaria crítica". El Gobierno Nacional tildó la movilización de "acto opositor" y negó los recortes, mientras la comunidad académica denunció una caída real del 45,6% en las transferencias estatales entre 2023 y 2026.
En una jornada marcada por una convocatoria multitudinaria que se replicó en las principales ciudades del país, la cuarta Marcha Federal Universitaria colmó este martes 12 de mayo la Plaza de Mayo. El reclamo central apuntó directamente a la Casa Rosada: la inmediata aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario (N° 27.795), sancionada por el Congreso el año pasado pero cuya ejecución efectiva permanece estancada.
La movilización, que transcurrió de manera pacífica y sin incidentes, unificó a todos los sectores que componen la vida académica: desde las autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) hasta las federaciones estudiantiles y gremios docentes y no docentes.
Un duro diagnóstico: "Desprecio institucional"
El momento más crítico de la tarde se vivió durante la lectura del documento unificado, a cargo de la Federación Universitaria Argentina (FUA). Desde el escenario, los representantes estudiantiles lanzaron una advertencia tajante sobre la división de poderes:
"El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento y desoye los fallos de la Justicia. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple, lo que se rompe es el contrato social".

Los datos expuestos por los rectores y gremialistas para graficar la crisis fueron contundentes:
- Poder adquisitivo: Los gastos de funcionamiento no superaron, en lo que va de la gestión de Javier Milei, el 64% del valor que tenían en enero de 2023.
- Caída presupuestaria: Se denunció una reducción real del 45,6% en las transferencias estatales entre 2023 y 2026.
- Éxodo profesional: Alertaron sobre un "preocupante nivel de renuncias" de docentes e investigadores que abandonan las aulas por la licuación salarial.
Presión política y respaldo sindical
La marcha contó con un fuerte músculo político y sindical. Debajo del escenario, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se mostró junto a su vicegobernadora Verónica Magario y una nutrida columna de militancia, buscando consolidar su perfil como principal opositor a las políticas de ajuste del Ejecutivo nacional. También se sumaron legisladores del peronismo, el Frente de Izquierda (FIT) y el Nuevo MAS.
Por su parte, la CGT y ambas CTA acompañaron el reclamo, exigiendo no solo la recomposición salarial, sino también presupuesto para el funcionamiento de los hospitales universitarios, hoy en una situación "límite".

La respuesta de la Casa Rosada
Desde el Gobierno Nacional, la postura fue de confrontación. Mientras la Universidad de Buenos Aires (UBA) acusaba al Ejecutivo de intentar deslegitimar la protesta, la Casa Rosada negó la existencia de recortes y calificó la movilización como un "acto netamente opositor".
En un intento por retomar la iniciativa, el Gobierno adelantó que convocará a los rectores para "rediseñar el reparto de fondos" destinados a los hospitales de las universidades, una medida que es vista con desconfianza por la comunidad académica, que la interpreta como una maniobra para dilatar el cumplimiento de la ley vigente.
Cierre y desconcentración
El acto finalizó con las estrofas del Himno Nacional y las palabras del periodista Gonzalo Giles, quien criticó la lógica de "pensamiento de descarte" aplicada a la educación pública.
Al caer la tarde, las columnas de estudiantes y docentes comenzaron a retirarse de forma ordenada. A pesar de la "asfixia" denunciada y la tensión discursiva con el oficialismo, la postal final fue de absoluta calma. "Si hoy no defendemos a nuestras universidades, el futuro de prosperidad será solo un sueño", concluyeron los organizadores, dejando en claro que el conflicto universitario está lejos de resolverse.



