Mayo registró una inflación del 2,1% en Bahía Blanca y la zona de influencia, acumulando 13,4% en lo que va del año
El Índice de Precios al Consumidor (IPC-CREEBBA) consolida su tendencia a la baja en la región. Durante el mes de mayo, la inflación en Bahía Blanca registró una variación del 2,1%, posicionándose 0,5 puntos porcentuales por debajo del registro de abril (2,6%). Con esta desaceleración, el indicador acumulado para los primeros cinco meses de 2026 alcanza el 13,4%, en tanto que la medición interanual se ubicó de manera estable en un 31,4%.
Los rubros que más subieron: tarifas y servicios al frente
A pesar de la moderación en el indicador general, el comportamiento hacia el interior de la canasta evidenció fuertes disparidades sectoriales. La suba de mayo estuvo impulsada de manera principal por los valores regulados:
- Vivienda: Fue el capítulo con mayor incremento, alcanzando un 6,0% mensual. El alza estuvo traccionada por las actualizaciones en las tarifas de servicios públicos (servicios sanitarios, gas, combustibles y electricidad), además de incrementos en alquileres y materiales de construcción junto a la mano de obra.
- Educación: Se ubicó en segundo lugar con un aumento del 4,4%, motorizado por los aranceles de la educación formal (5,3%) y los útiles escolares (3,8%).
- Equipamiento y funcionamiento: Registró un avance del 3,8%, empujado por subas en artículos descartables, detergentes y desinfectantes (ambos con 5,9%), y el servicio doméstico (5,6%).
- Salud: Mostró una variación del 2,4%, presionada por los incrementos en servicios prepagos (3,2%) y medicamentos (2,7%).
En la otra vereda, el sector de Esparcimiento fue el único que mostró un retroceso mensual con una caída del -1,2%. Por su parte, la categoría de Alimentos y bebidas —la de mayor peso en los sectores vulnerables— arrojó un incremento del 1,5%, situándose por debajo de la media general.
Regulados en alza y caída estacional
El informe del Centro Regional de Estudios Económicos detalla que la categoría de Precios Regulados lideró el mes con una suba del 5,0%, explicada fundamentalmente por las tarifas sanitarias, el gas y los colegios privados. En tanto, el IPC-Núcleo avanzó un 1,9%, logrando una marcada desaceleración de 1,2 puntos porcentuales respecto al mes anterior.
Por su parte, los bienes y servicios de carácter Estacional exhibieron un retroceso del -2,8%. Si bien hubo fuertes subas estacionales en verduras, tubérculos y legumbres frescas (9,2%), estas fueron compensadas por una fuerte baja en las frutas frescas, que se desplomaron un -22,8%, y en los servicios de hoteles y excursiones (-5,2%).
El comportamiento de la góndola: ¿Qué pasó con los alimentos básicos?
El relevamiento de los precios medios en las variedades básicas de alimentos dejó en evidencia algunas variaciones extremas en la composición de la canasta comercial local:
En los siguientes productos básicos la variación mensual porcentual fue la siguiente:
- Tomate (kg) +107,5%
- Papa (kg) +10,8%
- Yerba (500 g) +10,2%
- Manteca (200 g) +9,0%
- Arroz (kg) +6,8%
En contraposición a estas alzas, se registraron bajas significativas en productos esenciales de consumo masivo, destacándose la manzana (-13,8%), la naranja (-10,5%), el azúcar (-3,0%) y la leche fresca (-2,0%).


