INFORME DE CEPA

Mercado laboral en Argentina 2026: fuerte aumento de la precarización y el empleo informal

Un análisis del Centro de Economía Política Argentina revela que, detrás de la aparente estabilidad de la desocupación en el 7,8%, se esconde una masiva pérdida de puestos registrados y un récord en la tasa de informalidad del 44,2% bajo la gestión de Javier Milei

Economía 23/06/2026 Hora: 10:56
Mercado laboral en Argentina 2026: fuerte aumento de la precarización y el empleo informal
Mercado laboral en Argentina 2026: fuerte aumento de la precarización y el empleo informal

El escenario laboral en Argentina muestra signos alarmantes de deterioro estructural. El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) presentó su informe correspondiente al primer trimestre de 2026, donde expone detalladamente cómo la destrucción de empleos formales de alta calidad está siendo maquillada por una expansión de la informalidad y los regímenes de subsistencia. 

A pesar de que el discurso oficial suele destacar el incremento del volumen total de puestos de trabajo como un logro del modelo económico, los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC procesados por el centro de estudios demuestran que las únicas inserciones laborales que crecen son desprotegidas.

 

El "efecto amortiguador" de las plataformas

El relevamiento indica que la tasa de desocupación se ubicó en un 7,8% durante el primer trimestre de 2026. Si bien este número representa una variación casi imperceptible de 0,1 punto porcentual respecto al mismo período del año pasado, consolida el salto de casi un punto que viene arrastrándose desde el cierre de 2023. En términos absolutos, ya se contabilizan 1.765.000 personas desocupadas en el país.

No obstante, el informe de CEPA introduce un debate metodológico clave sobre cómo la economía de plataformas (aplicaciones de delivery y transporte) está distorsionando los indicadores de desempleo. Según los criterios estadísticos tradicionales, basta con trabajar apenas una hora a la semana para ser clasificado como "ocupado".

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Esto genera un fenómeno de "autonomización ficticia" o "efecto amortiguador": el trabajador que es despedido de una fábrica o comercio recurre al "rebusque" inmediato en una aplicación. De este modo, la persona permanece dentro del universo ocupado bajo un régimen de precariedad o "hipersubordinación algorítmica", invisibilizando una desocupación latente y reduciendo artificialmente la tasa de desempleo real.

 

La radiografía del deterioro: menos empleo registrado, más monotributo

Al analizar detenidamente la composición del mercado, la brecha entre el relato oficial y la realidad de la calle se ensancha. Mientras que desde el Poder Ejecutivo se celebraron ciertos incrementos netos en el empleo total, el desglose de los registros de la Secretaría de Trabajo exhibe una cruda sustitución de calidad por precarización.

Desde el inicio de la gestión libertaria en noviembre de 2023 y hasta marzo de 2026, se destruyeron 216.321 puestos en el empleo privado registrado, lo que equivale a una caída del 3,4% del sector laboral protegido y con mejores ingresos. En contrapartida, el régimen de monotributo sumó 165.542 altas (un incremento del 8%). Desde CEPA advierten que este fenómeno no debe leerse como una ola de "espíritu emprendedor", sino como una estricta estrategia de supervivencia para suplir la pérdida del empleo formal o complementar ingresos que ya no alcanzan.

La peor parte de este proceso de expulsión de mano de obra se la está llevando el sector industrial. El informe resalta que se duplicó la cantidad de personas desocupadas cuyo último empleo pertenecía a la industria manufacturera, una magnitud de crisis sectorial que no se repite con esa intensidad en ningún otro rubro de la economía.

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Desigualdad de género y jóvenes atrapados

Los promedios generales también ocultan fuertes brechas socioeconómicas y demográficas. La desocupación afecta con mayor dureza a las mujeres, con una tasa del 8,3% frente al 7,5% registrado en los varones.

Si bien las estadísticas muestran una reducción en el desempleo de la población joven (de 14 a 29 años), sus niveles históricos siguen triplicando a los del segmento adulto. Lo preocupante para esta última franja (personas de entre 30 y 64 años) es que se revirtió la tendencia y comenzó a registrarse un incremento en la desocupación, subiendo del 5,9% al 6,2% en mujeres y del 4,3% al 5,2% en los hombres.

Paralelamente, las tasas de actividad (48,6%) y de empleo (44,8%) marcaron leves repuntes de 0,3 puntos porcentuales respecto a 2025, empujadas principalmente por una mayor necesidad de la población de salir a buscar sustento económico en un contexto recesivo.

 

Informalidad récord: cuatro de cada diez trabajadores sin derechos

El dato más contundente del documento del centro de estudios radica en el fuerte avance de la precariedad laboral estructural. La tasa de empleo no registrado escaló hasta el 44,2% en el primer trimestre de 2026. Este porcentaje representa una suba de 2,2 puntos porcentuales en comparación con el año pasado y un salto de 3,4 puntos en relación con el primer trimestre de 2023.

"En la era Milei, los únicos puestos de trabajo que se generan son informales. Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026 se crearon 603.600 empleos no registrados, mientras que en paralelo se destruyeron 246.000 puestos de trabajo registrados", concluye el informe de CEPA.

Esto significa que más del 44% de la masa laboral del país carece actualmente de aportes jubilatorios, cobertura de salud (obra social), licencias pagas o indemnizaciones frente al despido. La caída interanual del 2% en la población ocupada con descuento jubilatorio y el incremento del 5% en la franja sin descuento ratifican que el modelo económico se sostiene sobre la flexibilización de hecho de los trabajadores.

 

Mayor presión sobre el mercado

Ante la escasez de alternativas laborales estables, la subocupación horaria —personas que trabajan menos de 35 horas semanales pero desean hacerlo más— aumentó 1,1 puntos porcentuales interanuales.

Como contrapartida, la cantidad de ocupados que buscan activamente cambiar de empleo cayó levemente, un síntoma que los analistas asocian al "desaliento generalizado" ante la falta de vacantes de calidad en el sector privado.

Sumando a los desocupados directos, a los subocupados y a quienes buscan otro empleo, la presión global sobre el mercado de trabajo se incrementó un 3,5% interanual, alcanzando a un preocupante 30,7% de la población urbana. El diagnóstico final de CEPA es taxativo: Argentina consolida un mercado de trabajo cada vez más vulnerable, desprotegido y sumergido en la informalidad.

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