Hito científico: Investigadores de la UNS reformulan una histórica ley física sobre el agua con más de 200 años de vigencia
El doctor Gustavo Appignanesi y el licenciado Nicolás Loubet descifraron cómo se comporta el agua a nivel molecular sobre distintas superficies. El hallazgo, que modifica la histórica "ecuación de Young" de 1805, promete revolucionar la biomedicina, la nanotecnología y las energías limpias.
Un descubrimiento desde el sudoeste bonaerense está capturando la atención de la comunidad científica internacional. Dos químicos pertenecientes a la Universidad Nacional del Sur (UNS) y al CONICET lograron desentrañar un misterio físico y molecular que permanecía sin cambios desde hacía más de dos siglos: cómo interactúa y se extiende el agua sobre diferentes superficies, un fenómeno cotidiano conocido matemáticamente a través de la histórica ecuación de Young, formulada en 1805.
El trascendental trabajo, liderado por el Dr. Gustavo Appignanesi (profesor del Departamento de Química de la UNS e Investigador Principal del CONICET) junto al Lic. Nicolás Loubet (estudiante de doctorado de la misma casa de estudios), consiguió lo que parecía impensable: ofrecer por primera vez una explicación molecular y universal sobre la humectación. El hallazgo fue aceptado y publicado en las páginas del Journal of the American Chemical Society (JACS), una de las revistas científicas más antiguas, exigentes y prestigiosas del planeta.
Rompiendo un paradigma de dos siglos
Cuando una gota de agua cae sobre el vidrio de una ventana, la madera de una mesa o la pantalla de un celular, el líquido adopta una forma determinada. Desde la época post-colonial, la ciencia explicaba este fenómeno basándose estrictamente en las propiedades macroscópicas de la superficie. Esta descripción pertenecía a Thomas Young (1773-1829), un polímata británico apodado "el último hombre que lo sabía todo" por sus aportes a la física, la medicina e incluso el desciframiento de los jeroglíficos de la Piedra de Rosetta.
Sin embargo, la propuesta de los científicos bahienses plantea una mirada "agua-céntrica". Determinaron que el comportamiento del líquido no depende de forma exclusiva de la superficie, sino de la propia estructura del agua y su compleja red de enlaces de hidrógeno.
Para lograrlo, introdujeron un nuevo concepto denominado coeficiente molecular de humectación (Ωm). Este parámetro mide de manera matemática si una superficie es capaz de compensar o estabilizar los "defectos" energéticos que sufre el agua cuando sus enlaces se distorsionan al tocar un material. Si el coeficiente es positivo, el agua se siente atraída, es una superficie "hidrofílica"; si es negativo, la superficie la rechaza, es "hidrofóbica".
El hito del descubrimiento radica en que, al evaluar materiales sumamente diferentes químicamente —como la sílice, el grafeno o monocapas autoensambladas— bajo esta nueva regla molecular, todos los comportamientos confluyeron en una misma "curva maestra". Esto demuestra la existencia de una ley física universal dictada por el agua misma.
Impacto y aplicaciones prácticas en el mundo real
"Sinceramente creo que el hecho de que el trabajo de nuestro grupo haya podido reformular conceptos tan básicos y a su vez tan esenciales en campos muy diversos y relevantes, excede completamente lo que uno alguna vez pudo haber soñado", confesó con orgullo el Dr. Appignanesi a los medios universitarios.
Lejos de quedar en una pizarra teórica, el descubrimiento ofrece una herramienta predictiva crucial para la industria tecnológica y de materiales:
- Biomedicina y Farmacia: Permitirá optimizar el diseño racional de fármacos y predecir con exactitud cómo interactúan los líquidos con los tejidos o transportadores de medicamentos en el cuerpo.
- Energía: Servirá para perfeccionar los electrodos de las baterías acuosas y optimizar sistemas de almacenamiento y captura energética.
- Nanotecnología y Materiales: Facilitará la creación precisa de superficies autolimpiantes, membranas avanzadas, textiles inteligentes y recubrimientos que repelan o atraigan fluidos de forma controlada.
- Medio Ambiente: Ayudará en el diseño de nuevos materiales de desalinización y purificación de agua a partir del filtrado de contaminantes a escala molecular.
El valor de la ciencia colectiva
Este logro internacional no nació de la noche a la mañana, sino que condensa décadas de trayectoria e investigación dentro del Laboratorio de la UNS. De hecho, Appignanesi destacó la impresionante labor de Nicolás Loubet y el camino pavimentado por otros profesionales del grupo como Cintia Menendez, Laureano Alarcón, Sebastián Accordino, Alejandro Verde, Ezequiel Cuenca y Joan Manuel Montes de Oca.
Con este hito científico que redefine los manuales de física química en todo el mundo, la Universidad Nacional del Sur y la ciencia del sudoeste de la provincia de Buenos Aires vuelven a demostrar su altísimo nivel de competitividad y excelencia en la vanguardia global.




