Las Almas del Fortín: El rol silenciado de las mujeres en la frontera que forjó a Puan
En el marco de su sesquicentenario, el municipio propone un espacio de reflexión histórica para rescatar el legado de las mujeres de fortín. La charla de las profesoras Ilutovich y Trilhe reabre el debate sobre la identidad y el arraigo en el sudoeste bonaerense.
Para comprender verdaderamente a la localidad de Puan, es indispensable emprender un viaje retrospectivo hacia una época convulsionada, donde el mapa de la provincia de Buenos Aires se trazaba a golpe de tiza, bayoneta y líneas de fortines en plena llanura pampeana. En 1876, bajo la estrategia de avance de frontera del entonces ministro de Guerra Adolfo Alsina —que incluía el cavado de la gran fosa y una serie de comandancias militares—, nacía Puan como un punto neurálgico. Sin embargo, la historia oficial de bronce suele centrarse en la gesta de los regimientos y coroneles, relegando a un rol secundario a quienes, con su vida cotidiana, dieron el verdadero impulso fundacional a la sociedad civil: las mujeres de la frontera.
Aquel campamento militar estratégico, establecido por el coronel Salvador Maldonado el 5 de junio de 1876, no habría subsistido como núcleo urbano sin las familias que desafiaron la intemperie y el aislamiento geográfico. Alrededor del fuerte se consolidó un pequeño núcleo compuesto, en su gran mayoría, por los familiares de la tropa. Es por este motivo que, en plena conmemoración del sesquicentenario (150 años) de la localidad, el Municipio de Puan ha lanzado una convocatoria abierta para reflexionar sobre este "ejército invisible" a través de una charla clave.

¿Cuándo el pasado y el futuro se juntan?
Bajo este interrogante, el próximo jueves 23 de julio, a las 18:30 horas, el salón de la Cooperativa de Servicios y Obras Públicas Ltda. de Puan albergará la disertación de las profesoras e investigadoras Maia Sol Ilutovich y Estefanía Trilhe. Ambas profesionales, dedicadas profundamente al análisis del rol femenino en los fortines durante la denominada Campaña del Desierto, ofrecerán la charla titulada: “¿Cuándo el pasado y el futuro se juntan? Las mujeres entre la frontera y el arraigo”.
La actividad, que cuenta con acceso libre y gratuito para toda la comunidad, busca desentrañar cómo vivían, sufrían y construían sociedad aquellas mujeres destinadas a habitar la Comandancia Militar de Puan y sus fortines circundantes —tales como el Fortín Legión Militar, el Fortín Sargento Segovia o el Fortín Mateo Martínez—. El encuentro pondrá en diálogo el pasado con el presente, recuperando historias esenciales que forman parte de la identidad local.
De Sinforosa Leguizamón a "Muchas Almas": El Rescate de la Identidad
El rol de la mujer en los albores de Puan tiene un nombre emblemático que ha comenzado a salir de la sombra gracias a investigaciones recientes y la divulgación histórica, reflejado por SudOeste B.A.: Sinforosa Leguizamón.

Nacida en Santiago del Estero en 1853 y arribada a la comandancia de Puan en septiembre de 1876 junto a su esposo, Sinforosa encarna a las más de dos mil mujeres que habitaron el peligroso territorio fronterizo a finales del siglo XIX. Mestiza, analfabeta y dotada de una salud envidiable que la llevó a vivir hasta los 107 años en la localidad, Sinforosa es hoy un símbolo. En el año 2022, se convirtió oficialmente en la primera mujer en dar nombre a una calle de Puan, un hito impulsado por el Museo Municipal "Ignacio Balvidares" para saldar una histórica deuda de visibilización.
Este rescate de memorias comulga perfectamente con el espíritu que envolvió los festejos oficiales por el 150° aniversario del distrito, celebrados con un fuerte llamado al diálogo intercultural. Durante los actos centrales, se revivió la mística de reconciliación histórica plasmada en el emotivo y simbólico abrazo entre Eduardo Pincén (descendiente del cacique Pincén) y Gonzalo Roca (descendiente de Julio Argentino Roca). En dicha oportunidad, Pincén recordó que en lengua mapuche, "Puam" (origen del nombre de la ciudad) significa precisamente "muchas almas".
Ese conjunto de "muchas almas" que forjaron el sudoeste bonaerense incluye de manera innegable a las mujeres que lavaron, cocinaron, curaron heridas y criaron hijos en los límites de la frontera.
La propuesta del 23 de julio es una excelente oportunidad para que los vecinos se reencuentren no solo con los datos de los libros de historia militar, sino con el pulso humano de quienes decidieron echar raíces en estas tierras.




