Congreso en pausa: las claves de la negociación contrarreloj del Gobierno para destrabar leyes de importancia en agosto
El receso de invierno paraliza las cámaras por quince días, postergando debates cruciales como la reforma electoral, el "Súper RIGI" y la Ley de Zonas Frías. La Mesa Política del oficialismo busca votos urgentes entre los bloques dialoguistas.
El Congreso de la Nación ha entrado en un silencio absoluto. A partir de este lunes, y por un espacio de quince días, las puertas del Palacio Legislativo permanecerán cerradas por el receso invernal. Si bien las vacaciones corresponden formalmente al personal legislativo, los diputados y senadores se han plegado a este descanso, postergando de manera inevitable debates estratégicos para la administración nacional hasta, por lo menos, el próximo 3 de agosto.
La pausa obliga al Poder Ejecutivo a recalcular sus movimientos. Lejos de ser un tiempo muerto, estas dos semanas se perfilan como un escenario de intensas negociaciones en los pasillos de Balcarce 50. Bajo la conducción de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la Mesa Política del oficialismo deberá afinar el lápiz para seducir a los bloques dialoguistas, con quienes ha tenido serios cortocircuitos desde marzo para consolidar mayorías estables.
El Senado y el laberinto de los 37 votos para la Reforma Electoral
El principal dolor de cabeza para el oficialismo se encuentra en la Cámara Alta. Allí descansa la ambiciosa reforma electoral que busca la eliminación de las elecciones PASO y, según los últimos borradores, la posible incorporación de un sistema de colectoras. El proyecto, enviado originalmente en abril, apenas logró una reunión de comisión antes de quedar completamente congelado por falta de consensos.
La Libertad Avanza (LLA) cuenta con 21 legisladores propios y necesita de manera imperiosa recolectar 16 votos adicionales para alcanzar la ansiada mayoría de 37 voluntades en el recinto. Para destrabar este nudo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, ha asumido la tarea de tejer puentes directos con los gobernadores provinciales, mientras que la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, encabeza la presión sobre los senadores dialoguistas que aún miran de reojo la iniciativa.
Economía y subsidios: El freno a las "Zonas Frías" y el "Súper RIGI"
A la par de la reforma política, el Senado mantiene en lista de espera un paquete de proyectos de fuerte impacto económico y social. Entre ellos sobresale el denominado Súper RIGI —el régimen de incentivos fiscales destinado a grandes inversiones que superen los mil millones de dólares— y las modificaciones a la Ley de Zonas Frías, ambas con media sanción proveniente de la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el proyecto vinculado a la reconfiguración de los subsidios del gas ha chocado de frente contra una muralla compuesta por sectores de la Unión Cívica Radical (UCR) y bloques regionales. Los legisladores dialoguistas advierten sobre el severo impacto tarifario que la iniciativa del Ejecutivo podría tener en las provincias del sur y las áreas de menores temperaturas del país, bloqueando por el momento su avance.
La misma suerte corre la Ley de Propiedad Privada. El oficialismo se vio forzado a postergar su tratamiento por cuarta vez consecutiva. Los puntos de discordia giran en torno a la extranjerización de las tierras; las modificaciones añadidas tras el dictamen de mayoría terminaron por disuadir tanto a los aliados legislativos como a los técnicos del propio Gobierno.
Una abultada agenda social en lista de espera
El freno de mano legislativo mantiene también en el limbo otros debates de alta sensibilidad social que el Gobierno busca traccionar:
- Salud Mental y Discapacidad: Cambios profundos en el marco legal de salud mental que concluyeron su fase de comisiones pero siguen sin dictamen definitivo.
- Proyectos focalizados en la lucha contra la ludopatía infanto-juvenil en plataformas en línea y la controversial propuesta de derogación de la Ley de Etiquetado Frontal.
El horizonte en la Cámara de Diputados
Al reanudarse la actividad el 3 de agosto, la Cámara Baja no se quedará atrás en nivel de tensión. Los diputados esperan el ingreso de la reforma a la Ley de Inocencia Fiscal. Con este movimiento, la Casa Rosada aspira a eliminar los topes patrimoniales vigentes para que los grandes contribuyentes se adhieran al Régimen Simplificado de Ganancias, buscando captar y blanquear los dólares que aún permanecen fuera del circuito financiero formal.
Asimismo, aguardan en gateras el tratamiento de la demorada regulación de la Ley de Lobby y el siempre espinoso debate en torno al financiamiento presupuestario de las universidades nacionales.
Con las cartas sobre la mesa y quince días de tregua formal en los recintos, el éxito del oficialismo en el segundo tramo del año dependerá pura y exclusivamente de la muñeca política que demuestre para transformar el actual receso en la llave de sus futuras leyes.
Con información de NA




