Los salarios bahienses le ganaron a la inflación en junio pero cerraron el semestre con una caída real del 1,9%
Aunque el índice salarial de junio superó al costo de vida local tras la activación de paritarias en nueve sectores, el balance de la primera mitad del año refleja que los ingresos formales se mantienen por detrás de la inflación acumulada.
El Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA) publicó el informe del Índice de Salarios (ISAL) correspondiente a junio de 2026. Según las mediciones del organismo, los sueldos del sector formal registraron una suba del 2,3% respecto del mes anterior, ubicándose por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC-CREEBBA), que en el mismo período tuvo un avance del 1,7%.
Esta diferencia positiva del 0,6% en el poder adquisitivo mensual estuvo impulsada por las actualizaciones acordadas en 9 de los 19 convenios colectivos de trabajo relevados en la ciudad. Sin embargo, el repunte no alcanzó para revertir el saldo acumulado en la primera mitad del año.
Balance del primer semestre
Al evaluar el acumulado entre enero y junio de 2026, los datos muestran que la pauta salarial continuó corriendo por detrás de la evolución de los precios. Mientras el ISAL acumuló un incremento nominal del 13,2% en los primeros seis meses, la inflación local alcanzó en ese mismo lapso el 15,4%. Como consecuencia, los trabajadores formales cerraron el primer semestre con un retroceso del 1,9% en su capacidad de compra.
La evolución interanual y la dinámica mensual
En la comparación interanual (junio de 2025 frente a junio de 2026), las escalas salariales nominales se incrementaron un 25,8%, frente a un nivel general de precios que trepó un 30,7%. De este modo, la pérdida del salario real en los últimos doce meses ascendió al 3,7%.
El informe del CREEBBA remarca que la caída del salario real atravesó una etapa de contracción prácticamente ininterrumpida hasta marzo de 2026, coincidiendo con los meses de mayor aceleración inflacionaria. A partir de abril, la desaceleración del IPC combinada con ajustes paritarios permitió detener momentáneamente el deterioro, registrándose una mejora real del 0,6% en dicho mes (con salarios creciendo al 3,2% frente a una inflación del 2,6%).
No obstante, ese proceso no logró sostenerse en mayo, cuando los salarios volvieron a perder terreno al incrementarse un 1,6% contra un avance de precios del 2,1%. La recuperación de junio (+0,6% real) repitió la magnitud de abril, pero no resultó suficiente para recuperar las pérdidas acumuladas desde mediados del año pasado.




