La crisis económica se vuelve estructural: el 66% no llega a fin de mes y el endeudamiento se vuelca a la subsistencia
Según el último Monitor de Opinión Pública de la consultora Zentrix (julio de 2026), la desaprobación de Javier Milei alcanza el 58,8% en medio de un acelerado deterioro del poder adquisitivo. Sin embargo, el rechazo a la gestión no encuentra un liderazgo claro en la oposición.
El malestar económico ha dejado de percibirse como un ajuste pasajero para consolidarse como un régimen de vida signado por la restricción cotidiana. Así lo revela el Monitor de Opinión Pública (MOP) de julio de 2026 elaborado por la consultora Zentrix, sobre una muestra nacional de 1.468 casos. La combinación de pérdida de poder adquisitivo, desconfianza en los índices oficiales y un endeudamiento creciente para cubrir gastos básicos configura un escenario de fuerte desgaste para la gestión nacional, aunque sin un recambio político visible en el horizonte.
Fin de mes acelerado: ingresos golpeados y desconfianza en el INDEC
El estudio expone la gravedad de la pérdida del poder de compra: el 66% de los encuestados agota sus ingresos antes o al llegar al día 20 del mes, mientras que apenas un 9,3% logra finalizar el período con margen de ahorro. La brecha generacional agudiza esta brecha: entre los jóvenes de 18 a 39 años, el porcentaje de quienes se quedan sin dinero al día 20 se eleva drásticamente al 85,5%.
En cuanto a los salarios, el diagnóstico es transversal a las simpatías políticas. El 87,4% de la población sostiene que sus ingresos pierden la carrera contra la inflación. Si bien la percepción es unánime en el electorado opositor (97,1%), entre los votantes del propio oficialismo un contundente 73% reconoce que su haber retrocede frente al costo de vida.
A la par, se consolida la grieta de credibilidad con los datos oficiales: un 67,1% cree que la inflación que difunde el INDEC no refleja la variación de precios que experimenta en su día a día.
Deuda para comer y recurrencia al circuito informal
El sobreendeudamiento familiar cambió drásticamente de naturaleza: ya no financia bienes durables o proyectos, sino la subsistencia más elemental. Un 61,9% tomó deuda o créditos en los últimos seis meses.
Al indagar sobre los motivos:
- 53,7% se endeudó porque sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos.
- 23,1% lo hizo para abonar los incrementos en las tarifas de servicios públicos.
- Apenas un 11,5% destinó el financiamiento a la compra de bienes durables.
Para sostener el hogar, la gran mayoría percibe que un solo trabajo ya no es suficiente: el 44,2% afirma que se necesitan tres o más empleos para llegar a fin de mes, y un 42,4% señala que hacen falta al menos dos.
El fenómeno vuelve a golpear con más dureza a la juventud. En la franja de 18 a 39 años, la toma de deuda trepa al 77%, y ante las barreras del sistema bancario, un 35,8% debió acudir total o parcialmente a prestamistas o financieras informales. Respecto a las condiciones financieras generales, el 55% de la sociedad considera que las tasas de interés son una "trampa" y un 62,6% admite que afronta dificultades o directamente ya no puede pagar sus deudas.
Desgaste presidencial y una oposición que no capitaliza
El impacto económico repercute de lleno en la valoración de la Casa Rosada. La desaprobación de la gestión del presidente Javier Milei se ubica en el 58,8%, acumulando una imagen negativa total del 58,5% (frente a un 30,9% de positiva, lejos del 45% registrado a inicios de año). Entre las principales preocupaciones del electorado sobresalen la corrupción (48,8%), el nivel de ingresos/salarios (46,9%) y la incertidumbre económica (41,6%).
Sin embargo, el descontento hacia la Casa Rosada no se traduce en un traspaso directo de adhesiones hacia los principales referentes de la oposición:
- Axel Kicillof: El gobernador bonaerense ostenta un 51,5% de imagen negativa y una intención de "jamás votarlo" que asciende al 50,7% para 2027.
- Patricia Bullrich: Registra un 50% de imagen negativa y un rechazo electoral de 50,4%.
- Myriam Bregman: Es la única dirigente relevada con saldo a favor en su imagen (43,1% de positiva frente a 40% de negativa), aunque su piso de votantes seguros para una contienda presidencial se mantiene acotado en un 12,3%.
El escenario proyectado hacia las presidenciales de 2027 muestra techos sumamente bajos e inflexibles para todos los actores del tablero. En el caso de Milei, aun conserva el piso más firme de voto seguro (24%), pero enfrenta a la vez el rechazo electoral más elevado del muestreo: un 57% afirma que jamás volvería a votarlo.
El informe completo aquí:




