El Gobierno confirma el uso de fondos de rutas nacionales para sostener el equilibrio fiscal
El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que el Poder Ejecutivo desvía recursos del fideicomiso SisVial hacia la cartera económica para ordenar las cuentas públicas. La maniobra, expuesta tras una investigación del periodista Hugo Alconada Mon en el diario La Nación, deja más de un billón de pesos inmovilizados en inversiones financieras mientras dos tercios de la red vial carecen de intervención.
Por la redacción de SudOeste B.A.
Nota de la redacción: La presente nota analiza para el Sudoeste Bonaerense, la investigación periodística realizada por el periodista Hugo Alconada Mon para el diario La Nación.
En el marco de una visita institucional a la ciudad de Santa Rosa, La Pampa, con motivo del lanzamiento de la Escuela de Formación Política de La Libertad Avanza, el vocero presidencial Adrián Ravier confirmó públicamente una práctica financiera que genera debate alrededor de los recursos con asignación específica. Durante una entrevista concedida a El Diario de La Pampa, el funcionario reconoció que el Ministerio de Economía utiliza fondos del Sistema Vial Integrado (SisVial) con el propósito prioritario de consolidar el equilibrio fiscal de la administración central.
Al ser consultado sobre el porcentaje de la recaudación que efectivamente se destina a la conservación y obras en rutas nacionales, Ravier admitió la existencia del desvío de partidas. Argumentó que la medida responde a la necesidad de estabilizar las cuentas en un contexto macroeconómico complejo heredado por la actual gestión. El vocero fundamentó el accionar oficial señalando que una porción del tributo ingresa a la Dirección Nacional de Vialidad, mientras que la fracción restante queda a libre disposición del Ministerio de Economía.
"Lo que no te puedo decir ahora es cuánto de lo que se recauda está yendo al mantenimiento de rutas, pero sin duda una parte de esos impuestos va a Vialidad y la otra parte la dispone el Ministerio de Economía como parte de lograr el equilibrio fiscal de una situación muy compleja que heredamos", admitió Ravier ante el medio pampeano.
El mecanismo legal del SisVial y la subejecución presupuestaria
La maniobra administrativa tiene como eje central al SisVial, un fideicomiso público diseñado para captar una porción del Impuesto a los Combustibles Líquidos. El marco normativo vigente establece que la finalidad de este fondo es taxativa e indeclinable: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial nacional. En la arquitectura legal del instrumento, el Ministerio de Economía actúa como autoridad de aplicación, en tanto que el Banco de la Nación Argentina se desempeña como fiduciario, administrando una cuenta corriente especial donde ingresa y se ejecuta el tributo.
Sin embargo, la investigación llevada a cabo por el periodista Hugo Alconada Mon en La Nación reveló que desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada la tasa de subejecución acumulada del SisVial alcanza el 73,8%. Entre el año 2024 y mayo de 2026, el fideicomiso recaudó un total de $1.503.252 millones (más de 1,5 billones de pesos), pero solo aplicó $394.406 millones a obras viales efectivas en todo el territorio nacional.
El comportamiento del gasto presupuestario muestra variaciones según el año analizado:
- Año 2024: Sobre un total recaudado de $360.238 millones, la gestión ejecutó únicamente el 11,3% ($40.668 millones).
- Año 2025: En un período caracterizado por la confrontación legislativa y el año electoral, la tasa de ejecución subió al 39%, aplicando $270.592 millones sobre un ingreso de $692.514 millones.
- Enero a mayo de 2026: La aplicación a obras volvió a descender al 18,5%, ejecutando $83.144 millones frente a un volumen ingresado de $450.500 millones.
Colocaciones en plazos fijos y deudas con el asfalto
Como consecuencia directa del bajo nivel de ejecución, al cierre de mayo de 2026 el SisVial retenía una cifra acumulada de $1.038.779 millones fuera del circuito de obras públicas. Específicamente, $1.001.018 millones se encontraban colocados en instrumentos financieros —como plazos fijos y títulos públicos—, mientras que otros $37.761 millones permanecían inmovilizados en la cuenta corriente operativa del fideicomiso.
Economistas especializados en finanzas públicas consultados en la investigación estimaron la dimensión de este pasivo de infraestructura. Tomando como referencia el costo por kilómetro licitado en contrataciones recientes de Vialidad Nacional (como la licitación 14/26), el volumen de capital retenido en inversiones financieras equivale a la posibilidad de reparar, mantener o intervenir entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial. Esa extensión representa aproximadamente dos tercios de la totalidad de carreteras nacionales pavimentadas del país.

Impacto estratégico en el sudoeste bonaerense y la región
La parálisis en la asignación de recursos viales adquiere especial gravedad para la provincia de Buenos Aires y, de manera neurálgica, para los municipios del sudoeste bonaerense y sus zonas de influencia. Corredores nacionales de alta intensidad de carga —como la Ruta Nacional 3, la Ruta Nacional 33, la Ruta Nacional 35, la Ruta Nacional 205, la Ruta Nacional 226 e incluso la Ruta Nacional 5 utilizada por el propio vocero en su trayecto— constituyen la columna vertebral del transporte de granos, insumos industriales y pasajeros hacia los puertos del atlántico, como Bahía Blanca y Quequén.
El diferimiento del mantenimiento y las obras estructurales se traduce de forma inmediata en el deterioro del estado de las calzadas, el aumento de los costos logísticos para la producción agropecuaria e industrial de la región y un incremento sustancial en el riesgo de siniestralidad para los usuarios interurbanos. La admisión oficial sobre la utilización de estos fondos ratifica una prioridad fiscal que deja en suspenso la recuperación de la infraestructura vial de la provincia y del país.




