Avance científico: hallan bacterias que neutralizan el hongo Fusarium y protegen la producción agrícola
Investigadoras de la FAUBA y el CONICET aislaron un microorganismo del suelo capaz de degradar la toxina que causa marchitez y pudrición en diversos cultivos. El ensayo en semillas de cebada logró revertir completamente el daño en las plántulas.
Los hongos del género Fusarium representan una de las amenazas sanitarias más extendidas y dañinas para la producción agrícola global. Capaces de infectar tallos, raíces y hojas, estos microorganismos habitan en los suelos de todo el mundo y provocan pérdidas millonarias en cada campaña. Gran parte de su capacidad destructiva responde a la liberación de micotoxinas, entre las cuales destaca el ácido fusárico, producido de forma intensiva por la especie Fusarium oxysporum.
En la actualidad, el control de esta patología vegetal se apoya principalmente en el uso de fungicidas sintéticos, una alternativa con limitaciones operativas y un elevado impacto ambiental. Asimismo, el desarrollo de variedades vegetales genéticamente resistentes demanda años de investigación y puede perder efectividad con el tiempo.
Frente a este panorama, investigadoras de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y del CONICET lograron un hallazgo inédito a escala internacional: el aislamiento de una bacteria del suelo capaz de degradar el ácido fusárico.
“Esta cepa del género Burkholderia usa la micotoxina como su única fuente de carbono, nitrógeno y energía para crecer”.
— DRA. JIMENA RUIZ, INVESTIGADORA DEL INBA (FAUBA/CONICET)
Al aplicar la bacteria sobre semillas de cebada previamente expuestas al ácido fusárico, el equipo comprobó que las plántulas lograron desarrollarse de manera totalmente normal. En condiciones habituales, la toxina deteriora las células vegetativas e inhibe la germinación y expansión del sistema radicular y foliar. La inoculación con la bacteria suprimió por completo el efecto nocivo de la micotoxina, permitiendo el crecimiento saludable de la planta.
Biotransformación: hacia insumos sustentables
El grupo de investigación que integra la doctora Ruiz identificó además los primeros genes y enzimas involucrados en el mecanismo de degradación. El proyecto se enmarca en la denominada biotransformación, una disciplina biotecnológica orientada a emplear microorganismos o sus componentes biocatalíticos para alterar la estructura química de compuestos tóxicos y convertirlos en sustancias inocuas.
Este enfoque abre la puerta al diseño de productos biológicos aplicables al tratamiento de semillas o cultivos sin la necesidad de liberar organismos vivos al medio ambiente, maximizando la seguridad biológica y la eficiencia agronómica.
Un desafío histórico para la sanidad vegetal
El problema de las micotoxinas en la producción agroalimentaria cuenta con antecedentes históricos de relevante magnitud. Desde la década de 1960, cuando la contaminación por aflatoxinas generó mortalidades masivas de aves de corral en Gran Bretaña, la comunidad científica trabaja en métodos para la detoxificación de insumos agrícolas.
En el ámbito productivo se emplean técnicas como la bioadsorción, mediante la cual levaduras o bacterias lácticas capturan toxinas a través de sus paredes celulares en procesos industriales. Sin embargo, el descubrimiento de una cepa bacteriana antagonista capaz de biodegradar el ácido fusárico de forma directa constituye un avance estratégico para abrir soluciones tecnológicas más limpias, duraderas y alineadas con la sostenibilidad del sector agropecuario.
SudOeste B.A. a partir del reporte original escrito por el periodista Sebastián Tamashiro para Sobre La Tierra (SLT-FAUBA).



