La humedad frena la cosecha de maíz en el Sudoeste Bonaerense
El Reporte Agrícola Quincenal de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca señala un avance dispar en la recolección del cereal debido a niveles de humedad de entre 16% y 20%. En paralelo, la siembra de trigo y cebada superó el 98% y exige un monitoreo sanitario riguroso.
El retorno de las jornadas soleadas y la menor cobertura nubosa permitieron reactivar de manera puntual las labores de trilla en diversos sectores del sudoeste bonaerense. Sin embargo, la mayor parte de los lotes aún presenta porcentajes de humedad en grano situados entre el 16% y el 20%, lo que obliga a mantener las plantas en pie a la espera de un secado natural.
Esta situación afecta tanto al área de influencia de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca como al norte pampeano, el norte bonaerense y el sur cordobés. Las recolecciones actuales responden de forma prioritaria a compromisos comerciales preexistentes con entrega pactada —lo que demanda el paso previo por secadora— o a la utilización del grano como alimento balanceado para hacienda. Frente al costo económico que representa el secado artificial, la estrategia predominante entre los productores consiste en diferir la entrada de las cosechadoras hasta que el viento, las heladas o el paulatino ascenso de la temperatura reduzcan la humedad de forma natural.
El progreso territorial muestra estabilidad respecto a la medición previa, con un 70% cosechado en la zona norte, un 58% en la zona centro y un 51% en la zona sur. Las diferencias entre partidos responden principalmente al contraste entre las fechas de siembra, siendo los planteos tardíos los que requieren un mayor tiempo de secado en lote.
Final de siembra fina y alerta por enfermedades foliares
En lo relativo a los cultivos de invierno, las labores de siembra de trigo y cebada entraron en su tramo final, alcanzando un grado de avance superior al 98% de la superficie proyectada. Los cuadros que no llegaron a implantarse serán reprogramados hacia esquemas de verano como maíz, soja o girasol.
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Los lotes establecidos transitan etapas entre emergencia y macollaje. Si bien el estado sanitario general es favorable, la persistencia de elevados índices de humedad ambiental incrementa la predisposición al desarrollo de malezas y enfermedades foliares, como manchas en trigo. En respuesta a este contexto, los establecimientos han intensificado el monitoreo de lotes, la aplicación de fungicidas y herbicidas de control, y la fertilización nitrogenada. Los relevamientos técnicos confirman además que las rotaciones entre cultivos de gruesa y fina exhiben mejor comportamiento sanitario en comparación con secuencias continuas de cereales de invierno.
Reservas hídricas y panorama meteorológico
Hasta mediados de agosto, la red de estaciones meteorológicas registró un acumulado promedio de 433 milímetros en lo que va del año. La disponibilidad de agua en la capa arable muestra un marcado gradiente de oeste a este, registrando los valores más elevados sobre el centro y sudeste de la provincia de Buenos Aires. Al analizar el perfil del suelo hasta el metro de profundidad, la humedad disponible mantiene una continuidad espacial uniforme con niveles de adecuados a altos en la mayor parte de la región agrícola.
Para los próximos diez días se proyectan precipitaciones escasas, con acumulados generales inferiores a los 20 milímetros. En materia de temperaturas, se prevé un riesgo de heladas superior al 80% sobre el centro-este bonaerense, probabilidad que disminuye paulatinamente hacia el oeste.
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A mediano plazo, las proyecciones estacionales sugieren un escenario con menor amplitud térmica, caracterizado por temperaturas mínimas más elevadas y máximas moderadas. Esta configuración climática tendería a reducir la frecuencia de heladas tardías extremas y golpes de calor tempranos durante la definición de rendimientos.







