Colgar los botines: ¿cómo viven los ídolos del fútbol el momento de retirarse?
Messi anunció su retiro de la selección. En esta nota, la psicóloga del deporte Juana Brady explica sobre cómo los deportistas transitan ese momento.
Tras 20 años y ganar varios títulos y récords, Lionel Messi anunció su retiro de la Selección argentina, con la que se consagró campeón del mundo en 2022, ganó dos Copa América, una medalla de oro en los Juegos Olímpicos y la Finalissima. “Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar“, dijo el capitán en un posteo en Instagram. Con esto, Messi se suma a la lista de jugadores que confirmaron su retiro este año: Neymar, Guillermo Ochoa, Manuel Neuer, y se especula con que también será el último de Cristiano Ronaldo. ¿Qué sucede cuando se retiran ídolos del fútbol? ¿Cómo procesan el duelo de una vida dedicada al deporte?
“Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo, antes también. Y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol“, escribió Messi en una carta. Y aseguró: “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho”.
A diferencia de la gran mayoría de la población trabajadora que se jubila entre los 60 y los 70 años, los jugadores de fútbol de élite suelen retirarse entre los 30 y los 40 años, aunque una lesión a los 20 también puede dejarlos fuera antes de tiempo. En este caso, Messi tiene 39. En diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ, Juana Brady, psiquiatra y especialista en psicología del deporte, explica: “La vida útil del deportista cada vez se prolonga más gracias a la tecnología y a las ciencias del deporte. Al mismo tiempo, cada vez se habla más de un tema que nunca se le dio bolilla: el proceso del retiro. No es lo mismo dejar de trabajar cuando una persona es un adulto mayor que cuando aún se es joven”.
La especialista plantea que se requiere de una preparación previa al momento del retiro y que ese acompañamiento terapéutico debe darse desde las etapas formativas y no solo cuando se quiere colgar los botines. “Todos los deportistas de élite, no solo los futbolistas, tienen una identificación muy grande con eso que hacen. Su vida está muy vinculada al deporte, y más cuando se mueve mucho dinero. Entonces, lo ideal es que no se pierda de vista que esto es un trabajo y que, cuando se empiece a pensar en un posible retiro, también se piense en estimular otros intereses, otras alternativas laborales o hobbies, para hacer luego”, detalla.
Así, por ejemplo, están quienes continúan en el mundo del deporte, como Javier Mascherano, que dirigió el Inter Miami CF hasta abril. Otros cambian de rumbo, como la judoca argentina Paula “Peque” Pareto, que estudió medicina en la UBA y hoy se desempeña como traumatóloga. Otros, aprovecharon la tecnología, como Sergio “Kun” Agüero, que es streamer, lanzó su propio equipo de e-sports llamado KRÜ y es comentarista de ESPN. En el caso del capitán de la selección, si bien anunció su retiro de la albiceleste, continuará su carrera en el Inter Miami CF hasta que decida retirarse por completo del fútbol profesional.
“Lo que muchos futbolistas de élite plantean es que les falta la adrenalina que tienen las competencias. Son personas que están acostumbradas a llevar un ritmo de vida exigente, una sobreexposición y una adrenalina importante. Esa dopamina la empiezan a buscar en otros lados y no es algo que se encuentre en casi todos los trabajos, de hecho en casi ninguno”, plantea Brady. Y continúa: “Entonces, lo ideal es reconducir esa búsqueda de adrenalina hacia otros espacios y encontrar el mejor equilibrio posible con una vida normal”.
Además, desmenuza Brady, a lo largo de su formación, los jugadores deberían comprender que el deporte es un trabajo y que hay personas por detrás haciéndolo. “Hay algo que se les critica mucho y es la excesiva profesionalización y la deshumanización. El deporte, sea el fútbol o cualquier otro, no debe volverse algo unívoco y excluyente de otros ámbitos de la vida”. De hecho, tal vez sea por ese motivo que, muchas veces, el cierre de la etapa deportiva y profesional sea abrumadora para algunos.
La hinchada, ¿también de duelo?
Messi, al igual que Neymar y Ronaldo, es el ídolo de una generación que creció junto a él. Una generación que lo vio jugar en equipos internacionales (el F.C. Barcelona, en el Paris Saint-Germain F. C. y, actualmente, en el Inter Miami F.C), brillar en su selección y también sufrir con ella. Está en posters, banderas, tatuajes, murales. Muchos niños y niñas sueñan con jugar como él y con conocerlo. Pero, ¿qué pasa con las hinchadas cuando ídolos así se retiran?
“Ingresa el componente de la nostalgia. Por ejemplo, durante el Mundial, se lo vio a Manu Ginóbili en los estadios, y uno lo ve y dice ‘Mirá, que grande que está’ y recuerda a la Generación Dorada. Esa energía de amor que está puesta sobre un jugador retirado o que se está por retirar hay que ponerla en otro lado. Por ejemplo, se hacen rituales u homenajes”, explica Brady.
Además, el vínculo con ese ídolo cambia. Las hinchadas, por ejemplo, ya no disfrutan del “Kun” Agüero en las canchas, pero sí lo hacen en el streaming o en los memes que surgen de este. Lo mismo sucede con el rugbier Agustín Creevy, que tiene su propio blog en YouTube. “Hay un reacomodamiento del vínculo con un grado de nostalgia”. En ese reacomodamiento del que habla la especialista, también le quedará a esta generación y las venideras descubrir nuevos ídolos del deporte que apasiona al mundo entero.
Messi, en este sentido, fue claro: “Vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar. Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más)“.
Por Luciana Mazzini Puga / Agencia de Noticias Científicas de la UNQ



