Deterioro socioeconómico: el 53% ya agotó la paciencia con Milei y el 81% afirma que su sueldo pierde con la inflación
El Monitor de Opinión Pública de agosto de la encuestadora Zentrix confirma la profundización del descontento económico. Más del 60% de los hogares de menores ingresos se endeuda para comprar alimentos y casi un 60% exige un cambio de rumbo económico hacia 2027.
El más reciente relevamiento nacional de la consultora Zentrix, correspondiente a agosto de 2026 y realizado sobre una muestra de casos en todo el país, expone la consolidación de un descontento social estructural ante la política económica del gobierno de Javier Milei. El estudio evidencia una marcada brecha entre las metas de estabilización del oficialismo y la experiencia cotidiana de las familias.

Tal como anticipó SudOeste B.A. en la nota La crisis económica se vuelve estructural: el 66% no llega a fin de mes, la pérdida de capacidad adquisitiva ha dejado de interpretarse como un ajuste temporal para instalarse como una restricción prolongada que erosiona el margen de tolerancia social.
La paciencia ciudadana en su límite y el impacto en los ingresos
El informe técnico de Zentrix señala que el 53,2% de los consultados afirma de manera categórica que "ya se le acabó la paciencia" para esperar los resultados económicos prometidos por el Poder Ejecutivo. En contraste, solo un 22,9% manifiesta estar percibiendo mejoras concretas en la actualidad.

El deterioro del salario frente al costo de vida se percibe con fuerza en casi la totalidad del tejido social: el 81,2% del total de encuestados sostiene que sus ingresos no le ganan a la inflación. Si bien el escepticismo es casi absoluto entre los votantes de la oposición (95,2%), el fenómeno golpea de lleno en la propia base oficialista que acompañó al Gobierno en las elecciones de 2025, donde un 61,2% reconoce que su haber mensual pierde frente a los precios.

En simultáneo, el 65,8% de la sociedad sostiene que el índice inflacionario publicado por el INDEC no refleja la variación real de precios que observa en sus compras diarias, un indicador de desconfianza que mantiene la tendencia reportada previamente por este portal (Encuesta junio 2026: el 61% de los argentinos no llega a fin de mes).
La brecha socioeconómica y el crédito para subsistir
El sondeo expone una profunda disparidad en la capacidad de llegada a fin de mes según el nivel socioeconómico. En el estrato bajo, el 87,6% de la población agota sus ingresos al llegar al día 20 del mes o antes, registrando un 0% de margen para el ahorro. En el estrato alto, la proporción que agota sus recursos al día 20 desciende al 7,3%, mientras que un 39,4% logra capacidad de ahorro.

Al analizar la variable etaria, el estudio revela que el 66% de los jóvenes de 18 a 39 años se queda sin ingresos antes del día 20, una proporción similar a la de los mayores de 60 años (60,3%). Esto demuestra que la restricción financiera responde a una lógica de clase y posición socioeconómica de origen, más que a una segmentación generacional.
Esta dinámica condiciona el uso del financiamiento. El 60,2% del total de la población tomó deudas o créditos en los últimos seis meses, cifra que trepa al 70,2% en los sectores de menores recursos. Los motivos de ese endeudamiento reflejan una clara distorsión:
- En el estrato bajo: el 65,7% de quienes se endeudaron lo hizo para cubrir necesidades primarias como alimentos y salud, un 19,4% para pagar tarifas de servicios públicos y apenas un 2,8% para adquirir bienes durables.
- En el estrato alto: el 29,6% destinó el crédito a bienes durables, el 30,8% a servicios y un 27,2% a gastos básicos.

De este modo, el crédito en los sectores vulnerables ha dejado de cumplir una función de consumo o inversión para transformarse en un mecanismo de subsistencia diaria.
Cambios en las preocupaciones y el horizonte electoral de 2027
La persistencia de las dificultades materiales reordenó el cuadro de preocupaciones sociales. La corrupción, que solía encabezar las inquietudes ciudadanas en relevamientos anteriores, cayó al cuarto lugar con el 39,6%. Las problemáticas de índole económica ocupan los primeros lugares del ranking: los ingresos y salarios se ubican en el primer puesto (50,1%), seguidos por la incertidumbre económica (49,8%), el desempleo (40,9%) y el costo de las tarifas de servicios públicos (35,2%).

De cara a las elecciones presidenciales de 2027, el descontento empieza a perfilar posiciones electorales. Un 59,8% de la población nacional expresa que desea un cambio en el modelo económico, exigencia que alcanza el 72,6% dentro de la clase baja y el 50,1% en la clase media. En contrapartida, un 38,7% apoya la continuidad del esquema actual, un sostén respaldado mayoritariamente por los sectores de clase alta (60,7%).
Respecto a la evaluación del presidente Javier Milei, la desaprobación de su gestión llega al 66,2% en el estrato bajo y al 46,9% en el medio, frente a un nivel de aprobación del 59,4% en los sectores de mayor poder adquisitivo. En cuanto al techo electoral, un 41,7% asevera que "jamás votaría" al mandatario en 2027, un rechazo que en la base de la pirámide social se eleva al 67,3%.
El sondeo de Zentrix confirma que la combinación de salarios rezagados, sobreendeudamiento para gastos corrientes y una pérdida generalizada de la paciencia social configura un escenario de creciente presión sobre el programa económico oficial.



