El maíz ingresa en la etapa final con el 93% cosechado y el foco se traslada a la lluvia para la fina
La Bolsa de Cereales de Bahía Blanca reportó un acelerado progreso en la trilla maicera tras el descenso de humedad en grano. Aunque el trigo y la cebada mantienen un estado favorable, la caída en las reservas de agua enciende luces de alerta a la espera de precipitaciones pronosticadas.
La trilla de maíz ha ingresado en su tramo definitorio en la región pampeana suroeste. Según el Reporte Agrícola Quincenal elaborado por la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP), correspondiente a la segunda quincena de septiembre de 2026, el avance general de la cosecha alcanza el 93% del área implantada, con expectativas de completar las labores antes del cierre del mes.
Este impulso en la recolección responde a la baja paulatina en la humedad del grano, que pasó de valores cercanos al 20% a principios de agosto a rangos de entre 14% y 15% en las semanas recientes. Esta reducción no solo facilitó el ingreso de las cosechadoras a los lotes, sino que además dejó liberados los terrenos para comenzar con los trabajos de barbecho de cara a la próxima campaña agrícola.

La variabilidad de rindes según la zona geográfica sigue marcando la pauta en la región. En el sector norte del área de influencia de la BCP, la trilla presenta un progreso del 99%, con rendimientos oscilantes entre los 4.000 y 13.000 kilogramos por hectárea, promediando 8.100 kg/ha.
En la zona centro, donde la diversidad de ambientes resulta más marcada, el avance se ubica en el 90%. Los rendimientos registrados en campos de secano varían entre los 1.700 y 11.000 kg/ha, asentando una media de 5.900 kg/ha. Por su parte, la franja sur registra un progreso del 85% y un rinde promedio de 4.800 kg/ha, cifra que supera tanto el registro del ciclo 2024/25 como la media histórica de las últimas siete campañas.
La fina mantiene buen estado, pero bajo vigilancia sanitaria
En lo relativo a la campaña fina 2026/27, los cuadros de trigo y cebada exhiben una condición general calificada entre buena y muy buena. Luego de una ventana de siembra que experimentó demoras respecto a ciclos anteriores, las labores de fertilización nitrogenada han completado su etapa principal, mientras la mayoría de los cuadros transita las etapas de macollaje o inicio de encañazón.

En línea con el informe publicado por SudOeste B.A., la combinación invernal de elevada humedad ambiental y reducida radiación solar promovió la aparición de enfermedades foliares. Se reportó presencia de royas en trigo y una incidencia mayor de mancha en red en cebada. Si bien ya se aplicaron tratamientos con fungicidas en los lotes requeridos, se anticipan nuevas aplicaciones en zonas donde la presión sanitaria se mantiene elevada, con especial énfasis en el sudeste bonaerense.
Clima: sequía en desarrollo y previsión de lluvias
El balance hídrico del suelo atraviesa un momento crítico. Al 17 de septiembre, el promedio acumulado de lluvias en el área BCP durante el mes alcanzaba únicamente los 13 milímetros, llevando el total anual a 459 milímetros. Las reservas de agua útil mostraron un marcado deterioro durante la primera mitad del mes, estableciendo condiciones de sequía en gran parte de la superficie del sudoeste bonaerense.

No obstante, las perspectivas agrometeorológicas prevén un alivio a corto plazo. Los modelos de pronóstico proyectan precipitaciones generalizadas para los próximos diez días sobre el territorio de la BCP, con montos estimados de entre 25 y 50 milímetros. De concretarse estos aportes, se frenaría el proceso de desecamiento de los perfiles de suelo, favoreciendo la recuperación hídrica de los cultivos en desarrollo. En cuanto a las temperaturas, el riesgo de heladas se mantiene acotado a la franja central bonaerense, donde las probabilidades oscilan entre el 60% y el 70%, mientras que en el resto de la región las posibilidades se sitúan en valores reducidos.



