Campaña gruesa 2026/27: estiman subas de área para maíz y girasol en el sudoeste en un escenario de mejores precios
Un informe especial de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca destaca la mejora en la relación insumo-producto y la mayor intención de siembra para maíz y girasol en la región. El impacto del contexto geopolítico global, las perspectivas de El Niño y los rindes de equilibrio para la zona.
La Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP) dio a conocer su reporte especial de lanzamiento para la campaña gruesa 2026/27. El trabajo traza las proyecciones agrícolas para el sudoeste bonaerense y este de La Pampa, en un marco condicionado por tensiones internacionales, un mapa climático cambiante y una marcada recomposición de los precios futuros de los granos.
Un contexto internacional marcado por geopolítica y clima
El escenario global para el nuevo ciclo productivo se encuentra atravesado por eventos climáticos y tensiones geopolíticas. Las hostilidades desatadas en Medio Oriente provocaron el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que disparó el valor del petróleo y del gas natural licuado. Esto derivó en un aumento en los costos del transporte marítimo, los fertilizantes y los aceites vegetales.
A este panorama se suma el "apagón logístico" en la región del Mar Negro como consecuencia del conflicto entre Rusia y Ucrania, alterando los flujos del comercio mundial. Ante esta volatilidad, India convirtió a la Argentina en su principal proveedor de aceite de soja y genera nuevas oportunidades para el aceite de girasol.
En el aspecto meteorológico, se aguarda la consolidación de un evento El Niño de intensidad fuerte entre septiembre de 2026 y enero de 2027, el cual suele aportar mayores lluvias en el centro-este argentino.
Costos e insumos: mejora la relación insumo-producto
En el plano económico, las cotizaciones futuras de los granos reflejan incrementos interanuales considerables: la soja para mayo de 2027 se ubica en 364 US$/tn (+23%), el maíz a julio de 2027 cotiza en 206 US$/tn (+20%) y el girasol a marzo de 2027 alcanza los 400 US$/tn (+21% con bonificación).

Por el lado de los insumos, los costos directos de producción registraron alzas de entre un 9% y un 11%. La urea se posiciona en 630 US$/tn (+9%), el fosfato diamónico (DAP) en 1.025 US$/tn (+11%) y el glifosato experimentó un aumento del 18%. Las labranzas subieron un 19% y la cosecha un 7%, mientras que las semillas mantuvieron sus valores.
A pesar del alza de costos, la suba en el valor de los productos superó los incrementos de los insumos. Esta mejora generalizada en la relación insumo-producto otorga mayor poder de compra a los granos y permite planificar la siembra priorizando la sustentabilidad y la rotación de los suelos por sobre la urgencia del margen inmediato.
Rendimientos de indiferencia para la región
El informe de la BCP analiza la estructura de costos considerando un planteo técnico medio y un arrendamiento equivalente a 9 quintales de soja por hectárea. Bajo estos supuestos, los rindes requeridos para cubrir los costos totales son:
- Maíz: requiere un rendimiento de equilibrio de 5.850 kg/ha. Muestra una alta sensibilidad al valor de venta: una variación de 10 US$/tn modifica el rinde de indiferencia en unos 400 kg/ha.
- Soja: precisa 2.350 kg/ha para cubrir costos. Una fluctuación de 10 US$/tn en el precio altera el punto de equilibrio en aproximadamente 100 kg/ha.
- Girasol: necesita 1.950 kg/ha. Su resultado presenta menor sensibilidad ante variaciones de precio (50 kg/ha por cada 10 US$/tn de diferencia).
Estimaciones de siembra y producción en el área BCP
Las intenciones de siembra muestran un incremento de superficie para el maíz y el girasol, alimentado en parte por hectáreas que no pudieron implantarse durante la campaña fina. Para profundizar sobre la evolución previa del área, se puede consultar el informe sobre cómo finalizó agosto con buen estado de cultivos y alerta por heladas.
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- Maíz: la proyección de superficie crece un 5% interanual hasta las 2.665.000 hectáreas. Las subas se reparten en la zona norte (+4%, 830.000 ha), centro (+4%, 1.210.000 ha), sudeste (+8%, 335.000 ha) y sur (+5%, 290.000 ha). La producción estimada para el área regional se ubica en 11,4 millones de toneladas, sin cambios respecto al ciclo previo.
- Girasol: experimenta un aumento del 8% en el área cultivada, alcanzando 1.380.000 hectáreas. Crece un 4% en la zona norte (230.000 ha), 10% en el centro (750.000 ha), 9% en el sudeste (310.000 ha) y 4% en el sur (90.000 ha). La producción se proyecta en 2,8 millones de toneladas (+1% i.a.).
- Soja: la superficie muestra una leve caída del 1% totalizando 2.805.000 hectáreas, debido a la reasignación de lotes hacia maíz y girasol. Se estima un leve aumento en el norte (+1%, 1.225.000 ha), estabilidad en el centro (1.005.000 ha) y reducciones del 4% en el sudeste (550.000 ha) y sur (25.000 ha). La producción regional se estima en 7,9 millones de toneladas (-1% i.a.).
- Maíz: la proyección de superficie crece un 5% interanual hasta las 2.665.000 hectáreas. Las subas se reparten en la zona norte (+4%, 830.000 ha), centro (+4%, 1.210.000 ha), sudeste (+8%, 335.000 ha) y sur (+5%, 290.000 ha). La producción estimada para el área regional se ubica en 11,4 millones de toneladas, sin cambios respecto al ciclo previo.
Tal como se advirtió durante las labores recientes, cuando el maíz ingresó en la etapa final de cosecha, la disponibilidad de agua resulta determinante para definir las hectáreas definitivas.

Reservas de agua y pronóstico de precipitaciones
Al 28 de septiembre, las precipitaciones acumuladas promedio en el sudoeste bonaerense alcanzan los 484 mm en el año, con 38 mm registrados durante el presente mes. Las reservas hídricas muestran un gradiente que va de escasas en el oeste a adecuadas hacia el este de la provincia.
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Para los próximos diez días, los pronósticos contemplan acumulados de entre 10 y 25 mm en la franja oeste, mientras que para la zona centro y este se esperan precipitaciones de entre 25 y 75 mm, con máximos puntuales superiores a los 100 mm en el extremo noreste. Asimismo, se señala un riesgo de ocurrencia de heladas del 60% al 80% en sectores del centro bonaerense, factor a monitorear en las primeras etapas de implantación.
Compartimos el informe completo:





