Los precios mundiales de alimentos alcanzaron en septiembre su nivel más alto en cuatro años
Impulsado por tensiones en el mar Negro, perturbaciones climáticas y alzas en cereales, azúcar y aceites, el índice de la FAO llegó a 136 puntos. Advierten por el impacto en la cadena global y en los costos finales.
El Índice de Precios de los Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) registró un promedio de 136,0 puntos en septiembre, lo que representó un incremento del 1,5% en comparación con los 134,0 puntos revisados de agosto. Se trata del valor más elevado anotado desde noviembre de 2022, en un contexto marcado por severas perturbaciones logísticas y crecientes preocupaciones meteorológicas.
El avance mensual de los valores de referencia globales estuvo traccionado por las cotizaciones de los cereales, el azúcar y los aceites vegetales. En contraste, los rubros de la carne (-1,1%) y los productos lácteos (-0,1%) experimentaron ligeras bajas. El mercado azucarero encabezó las subas con un incremento del 6,1%, alcanzando máximos de 18 meses ante las expectativas de un abastecimiento mundial más acotado para la campaña 2026/27 como consecuencia del fenómeno climático El Niño.
Las fricciones geopolíticas y las restricciones en corredores marítimos estratégicos volvieron a condicionar el comercio internacional. El economista jefe de la FAO, Máximo Torero, señaló que las disrupciones en el estrecho de Ormuz y en el mar Negro, sumadas al impacto del clima, están ejerciendo una severa presión sobre los costos de la energía, el transporte y los granos de primera necesidad. Estas trabas en el mar Negro llevaron a que los futuros internacionales del trigo tocaran a comienzos de mes su punto más alto en tres años.
En cuanto a la producción global de cereales para 2026, la FAO proyecta un volumen de 2.979 millones de toneladas métricas. Si bien el pronóstico se mantuvo prácticamente sin cambios con respecto a las estimaciones previas y representaría la segunda mayor cosecha de la historia, supone un recorte del 2,1% frente a los récords de 2025. A su vez, el organismo redujo en un 0,7% su previsión sobre el comercio mundial de cereales para el período 2026-2027, fundamentado en menores despachos proyectados de trigo y maíz por la falta de fluidez en las rutas del mar Negro.
El nuevo contexto internacional de valores agrícolas adquiere particular relevancia para el sector agropecuario de la región. Tal como informó SudOeste B.A. sobre la Campaña de gruesa 2026/27, la firmeza de las cotizaciones internacionales de los granos apuntala la proyección de un mayor número de hectáreas destinadas a maíz y girasol en el sudoeste bonaerense. De igual manera, la fluctuación de los precios y la dinámica del comercio exterior repercuten de manera directa en la actividad logística portuaria y los costos locales, punto detallado al evaluar el comportamiento del agro y la economía regional.
Por su parte, el Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (AMIS) advirtió que el encarecimiento de los fletes marítimos, la inestabilidad en el mercado de fertilizantes y los costos energéticos continúan elevando la incertidumbre global. La FAO concluyó que, de persistir estos condicionantes, el alza internacional terminará trasladándose a los precios finales al consumidor, con un impacto acentuado en aquellos países con alta dependencia de la importación de alimentos y combustibles.



